
Cerca de un millón de personas viajaron por el país durante el fin de semana largo. Aunque la cantidad de visitantes superó a la del año pasado debido a la configuración del calendario, el gasto real diario sufrió una retracción y las estadías fueron más cortas.
El reciente fin de semana largo en conmemoración del Paso a la Inmortalidad del General Martín Miguel de Güemes dejó un balance moderado para el sector turístico, consolidándose como el período de menor impacto económico y movilidad en el territorio nacional durante el transcurso de este año.
De acuerdo con los datos publicados por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), un total de 993.683 personas se desplazaron hacia los diferentes centros turísticos del país, quedando la cifra global por debajo de la barrera del millón de viajeros.
Los motivos detrás de la baja actividad
Desde la entidad PYME indicaron que la merma en el flujo de visitantes respondió a una combinación de factores concurrentes. Entre ellos, se destacaron:
El inicio de la Copa Mundial de Fútbol.
Factores meteorológicos adversos en diversas regiones.
La coyuntura económica actual, que mantiene condicionado el presupuesto familiar y el consumo masivo.
A pesar del escenario general contractivo, algunas localidades consiguieron promedios de ocupación más elevados. Esto se evidenció sobre todo en el sur del país, donde los centros invernales y las principales ciudades de la Patagonia comenzaron a registrar el ingreso de los primeros turistas de la temporada de nieve.
Caída del gasto y balance financiero
En términos financieros, las minivacaciones y los viajes de último momento inyectaron un total de $216.649 millones a las economías regionales. No obstante, el análisis pormenorizado de los indicadores comerciales encendió alarmas en el sector: el gasto diario por persona promedió los $109.013, lo que representa una pérdida real del 3,5% si se lo compara con el mismo feriado de la temporada anterior. En sintonía, el tiempo de permanencia promedio también se redujo, pasando de 2,3 a 2 días de alojamiento.
Finalmente, el informe detalla que, si bien el número de turistas creció un 37,7% interanual, este incremento está ligado de forma directa a la fisonomía del almanaque anterior. Durante el período pasado, los feriados del 17 y del 20 de junio quedaron pegados con apenas tres jornadas de diferencia, lo que fragmentó y distribuyó de otra manera el movimiento turístico de aquel entonces.
