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Con una actuación consagratoria del arquero Orlando Gill, la Albirroja de Gustavo Alfaro se impuso desde los doce pasos tras igualar 1 a 1 en los 120 minutos de juego

La Selección de Paraguay escribió una de las páginas más gloriosas de su historia mundialista al eliminar a la tetracampeona Alemania en los dieciseisavos de final del Mundial 2026. En un vibrante encuentro disputado en el Gillette Stadium de Massachusetts, el conjunto sudamericano aguantó con el corazón, empató 1 a 1 tras el tiempo suplementario y selló la hazaña al imponerse por 4 a 3 en la definición por penales.
Golpazo de entrada e igualdad alemana

El equipo dirigido por el argentino Gustavo Alfaro dio uno de los grandes golpes del certamen con un planteo táctico de alta intensidad. La Albirroja pegó primero gracias a la categoría de Julio Enciso, quien abrió el marcador y desató la ilusión guaraní ante una de las máximas potencias del fútbol mundial.

Sin embargo, el combinado teutón reaccionó rápido al comienzo del segundo tiempo. Alemania encontró la paridad a través de Kai Havertz, quien estableció el 1 a 1 y devolvió la paridad a un desarrollo que se volvió de ida y vuelta.
Suspenso y la intervención del VAR en el alargue

Tras finalizar los 90 minutos reglamentarios, el partido se extendió al tiempo suplementario. El desgaste físico se hizo sentir, pero ninguno de los dos equipos resignó la búsqueda del arco rival.

La prórroga sumó una dosis alta de dramatismo cuando el defensor alemán Jonathan Tah logró convertir lo que parecía el gol del triunfo para los europeos. Sin embargo, tras una revisión del VAR, la acción fue correctamente anulada, manteniendo el marcador inalterado y estirando la definición a la vía de los penales.
Orlando Gill se vistió de héroe

En la tanda desde el punto penal emergió de manera categórica la figura de Orlando Gill. El arquero de San Lorenzo de Almagro se transformó en el héroe de la jornada al contener con enorme solvencia los remates de Kai Havertz y Nick Woltemade, mientras que el propio Jonathan Tah desvió su ejecución.

La responsabilidad del último disparo quedó en los pies de José Canale. Con total tranquilidad, el defensor convirtió el penal decisivo para sellar el 4 a 3 definitivo y desatar el festejo alocado de todo el plantel y del pueblo paraguayo.

Con esta histórica victoria, Paraguay se mete entre los mejores dieciseisavos del planeta y espera en octavos de final por el vencedor del cruce entre Francia y Suecia para intentar seguir haciendo historia en la cita mundialista.