
A días del trascendental cruce por los 16avos de final, una investigación judicial abierta en Nueva Zelanda contra Ryan Mendes empaña el histórico presente deportivo del seleccionado africano.
El partido que la Selección Argentina y Cabo Verde disputarán el próximo viernes ha dejado de centrarse exclusivamente en lo deportivo debido a una grave derivación penal en Oceanía. Las autoridades judiciales en Auckland mantienen una causa activa contra Ryan Mendes, emblema y capitán del conjunto caboverdiano, tras ser acusado formalmente de violación por una intérprete de origen brasileño.
El trasfondo del caso: Qué ocurrió en Auckland
De acuerdo con los datos recabados por la prensa, el hecho investigado se habría producido el pasado 27 de marzo en las instalaciones del hotel donde se hospedaba el plantel. En aquella fecha, el equipo africano se encontraba disputando una serie de partidos amistosos previos a la Copa del Mundo, jornada en la que sufrieron una caída por 4-2 ante el seleccionado de Chile.
·La denunciante: Corresponde a una ciudadana brasileña radicada en territorio neozelandés, quien prestaba servicios de traducción para la delegación visitante por contratación de la federación local.
·El relato de los hechos: Según consta en el expediente, la trabajadora fue llamada a una habitación para realizar labores de asistencia, encontrando allí un ambiente festivo entre los futbolistas. Tras regresar a su propio cuarto debido a una indisposición física, Mendes presuntamente entró por la fuerza y consumó la agresión sexual.
·Evidencia médica: La mujer fue atendida en una entidad médica especializada en contención a víctimas de abusos, donde los exámenes forenses constataron hematomas en diversas partes del cuerpo y lesiones en la región genital que ya forman parte de la causa.
Falta de respaldo dirigencial y la postura de la FIFA
La denuncia policial quedó asentada de manera oficial el 10 de abril. Pese a haber buscado asistencia inicial dentro de la propia Federación de Fútbol de Cabo Verde, la damnificada aseguró que no recibió ningún tipo de apoyo por parte de los directivos del país africano, lo que la llevó a avanzar estrictamente mediante los canales legales de Nueva Zelanda.
Ante la inminencia del duelo eliminatorio y la repercusión internacional del expediente, la FIFA se pronunció públicamente sobre la situación a través del portal Globo Esporte:
"Tratamos con la mayor gravedad cualquier queja de conducta inapropiada y tiene un proceso claro para que cualquier persona involucrada con el fútbol pueda reportar un incidente", manifestó la entidad con sede en Suiza, confirmando además que mantiene diálogos con la policía oceánica pero declinando realizar valoraciones adicionales debido a la independencia de sus órganos jurídicos.
Por su parte, Andrew Pragnell, director ejecutivo de la Federación de Fútbol de Nueva Zelanda, ratificó que en mayo elevaron el caso formalmente ante la FIFA. Actualmente, las autoridades de Auckland no han dictado medidas restrictivas ni citaciones públicas para el delantero de 36 años, quien se desempeña en el Igdir FK de Turquía y comanda a un plantel que vive su primera Copa del Mundo bajo una inesperada tormenta extrafutbolística.
