Con goles de Lo Celso, Martínez y un Messi que frotó la lámpara, la Selección cerró la fase de grupos con un sólido 3-1 en Dallas. Ahora, se vienen los 16avos de final. Apenas finalizado el partido se escucharon estruendos y bocinazos de los festejos en Cutral Co.
La Selección Argentina cerró este sábado una fase de grupos perfecta en el Mundial 2026 tras derrotar por 3-1 a Jordania en el AT&T Stadium de Dallas. Con este resultado, el combinado nacional finalizó como líder absoluto del Grupo J con puntaje ideal y ya conoce a su próximo rival en los 16avos de final: Cabo Verde.
Para este tercer y último compromiso de la primera fase, Lionel Scaloni apostó por una rotación masiva. El elenco nacional saltó a la cancha con un esquema 4-4-2 y doble "9", con el objetivo de demostrar que, a pesar de tratarse de una formación alternativa, la jerarquía colectiva era muy superior a la del rival. Desde el pitazo inicial del árbitro rumano István Kovács, el plan fue claro: plantarse con autoridad en campo rival.
Dominio absoluto y ventaja en el primer tiempo
La paridad se rompió tempranamente. A los 17 minutos, Giovani Lo Celso aprovechó un tiro libre en la puerta del área y, con una ejecución magistral, firmó un golazo para el 1-0 en lo que significó su debut absoluto en una Copa del Mundo.
El desarrollo del juego demostró que no había equivalencias sobre el césped. Cada vez que la Scaloneta avanzaba, daba la sensación de que el segundo tanto estaba al caer. La presión surtió efecto cuando Marcos Senesi recibió una patada en el rostro dentro del área; tras la revisión en el VAR, Kovács sancionó el penal. Lautaro Martínez se hizo cargo de la ejecución, definió con categoría para poner el 2-0 y se sacó la mufa de cara al gol. Con un dominio absoluto, el campeón del mundo se marchó al descanso.
Susto en el complemento y la magia de Messi
En la segunda mitad la tónica del partido no cambió demasiado, pero el fútbol siempre da sorpresas. En una de las pocas aproximaciones a fondo de Jordania, un centro preciso encontró a su figura, Musa Al-Taamari, quien apareció en posición de centrodelantero para empujar el balón y marcar el inesperado descuento 2-1.
El gol jordano le puso condimento y una dosis de tensión a un encuentro que parecía totalmente controlado. Ante este escenario, Scaloni movió el banco de suplentes e introdujo varias variantes, entre ellas el ingreso de Lionel Messi.
Con los cambios, Argentina recuperó el eje y el control de las acciones. Cuando el reloj apretaba y el resultado seguía abierto, el capitán frotó la lámpara: Messi se hizo cargo de un tiro libre formidable y acarició la pelota para liquidar la historia con el 3-1 definitivo.
Próximo paso: Argentina ya dejó atrás la fase de grupos y ahora se enfoca en el duelo de eliminación directa ante Cabo Verde, donde buscará mantener el paso firme en la defensa del título.
