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Joachim Klement, el economista que anticipó las consagraciones de Alemania, Francia y Argentina, reveló su candidato para la cita norteamericana. Su modelo pone a un gigante europeo como ganador por primera vez en su historia.


El inicio de la Copa del Mundo de Estados Unidos, México y Canadá está a la vuelta de la esquina y, con él, regresan los análisis y las especulaciones. Sin embargo, hay un pronóstico que acapara la atención internacional: el de Joachim Klement. Este economista alemán, que se desempeña como consultor en una entidad de inversión británica, no diseñó su herramienta matemática para transformarse en un oráculo del fútbol, sino todo lo contrario: su meta inicial era demostrar la inviabilidad de predecir al ganador de un Mundial.

Pese a sus intenciones científicas, el sistema demostró una efectividad asombrosa al anticipar el título de Alemania en 2014, el de Francia en 2018 y el de Argentina en 2022.

De cara al nuevo torneo de 48 selecciones, Klement volvió a activar sus algoritmos y dictaminó que Países Bajos se alzará con el trofeo.

"La primera vez quedé horrorizado cuando Alemania salió campeón mundial en Brasil", recordó Klement en una entrevista con el periódico alemán Der Spiegel, haciendo alusión a que los especialistas daban por sentado que ningún combinado europeo rompería la racha en suelo sudamericano. Con humor, el profesional intenta desmarcarse de la fama adquirida: "Como acerté tres veces seguidas, ahora la gente cree que este modelo es imbatible. Es algo que no tiene nada de racional, es como jugar a la lotería".
PBI, habitantes y clima: la fórmula del cálculo

La metodología de Klement no se basa en el azar, sino en el cruce de múltiples indicadores socioeconómicos y deportivos:

·El Producto Bruto Interno (PBI) per cápita de cada nación.

·El volumen demográfico de los países.

·La relevancia cultural y social del fútbol en cada territorio.

·La clasificación actual en el ranking oficial de la FIFA.

·El factor climático: El analista sostiene que la temperatura media anual ideal para la práctica de este deporte es de 14 grados. Bajo esta premisa, argumenta que los climas templados del sur europeo y de Sudamérica favorecen históricamente el desarrollo de campeones, con contadas excepciones como la de Inglaterra en 1966 o los títulos alemanes.

De acuerdo con sus estimaciones, estas variables logran justificar el 55% del desarrollo del torneo, dejando el 45% restante en manos de la fortuna. Klement advierte que en la edición de 2026 la imprevisibilidad será superior debido a la incorporación de una fase de eliminación directa extra (dieciseisavos de final), lo que aumenta las chances de que equipos de menor calibre den el golpe ante potencias en llaves a partido único.

El camino hacia la final y las sorpresas de Sudamérica

Las proyecciones del modelo matemático anticipan un dominio absoluto del Viejo Continente en las instancias decisivas, perfilando un Final Four compuesto íntegramente por Portugal, Inglaterra, España y Países Bajos. Según el simulador, el combinado conducido por Ronald Koeman dejará en el camino a España, mientras que los lusos harían lo propio con el seleccionado inglés. En el cruce definitivo, los neerlandeses superarían a Portugal para festejar su primera estrella mundial.
En cuanto al rendimiento de las potencias sudamericanas, el panorama no es alentador:

·Argentina: Sería la única escuadra de la región en alcanzar los cuartos de final, instancia donde caería eliminada frente a Portugal.

·Brasil: Protagonizaría la gran decepción del certamen al quedar afuera prematuramente en dieciseisavos de final contra Japón, un seleccionado asiático que viene mostrando un crecimiento sostenido tras ganarle a la Canarinha a fines de 2025 y acumular triunfos recientes ante rivales británicos.

A pesar de su infalibilidad reciente, Klement se niega a comercializar sus predicciones y concluye con una advertencia sobre la falacia de las rachas: "Es como lanzar una moneda. Puede pasar que uno haya pronosticado que la moneda caerá cuatro veces seguidas en cara y no en cruz y que eso ocurra así. Pero eso no garantiza que la próxima vez volverá a ocurrir".