Las crudas condiciones del invierno patagónico en este inicio de temporada de nieve 2026 volvieron a generar un escenario visualmente impactante en el norte de la cordillera neuquina. La superficie de la Laguna Melliza Superior se convirtió en el escenario de un suceso natural de características extraordinarias: la aparición espontánea de miles de bolas o esferas de hielo flotantes.
Los factores detrás del fenómeno
Este acontecimiento, considerado de muy baja frecuencia a nivel global, requiere de una sincronización exacta de factores meteorológicos. Según el registro documental y audiovisual logrado por la realizadora local Alejandra Heis en sus redes sociales, las estructuras cilíndricas y circulares se moldean a partir de la acción coordinada de tres variables durante un tiempo prolongado:
·Temperaturas bajo cero extremas: Que inician el congelamiento del agua superficial.
·Oleaje constante: Que fragmenta las primeras capas de escarcha.
·Ráfagas de viento: Que hacen rotar los fragmentos de hielo de manera continua, dándoles su forma redondeada y pulida.
Un espejo de agua estratégico en la alta montaña
La Laguna Melliza Superior no solo destaca por su belleza paisajística a la vera del tramo de ripio de la Ruta Provincial 26, sino que cumple una función vital: es la fuente de abastecimiento de agua potable para la villa termal de Copahue.
Ubicado a unos 18 kilómetros de Caviahue y a metros de la frontera con Chile, el acceso a este sector suele verse restringido en época invernal por los grandes acarreos de nieve, limitando el tránsito exclusivamente a vehículos especializados como motos de nieve o rodados con sistema de orugas.
