El SMN advirtió sobre precipitaciones de variada intensidad en la franja cordillerana. Podría registrarse acumulación de nieve y hielo en las zonas más altas, complicando el paso por rutas y fronteras.
Un frente de mal tiempo atraviesa el territorio neuquino de norte a sur, encendiendo las alarmas por posibles complicaciones en los caminos terrestres, fundamentalmente en los sectores de montaña y áreas de gran afluencia turística. Ante este panorama, el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) dispuso el nivel de alerta amarilla para una amplia porción de la provincia debido a la persistencia de lluvias y el marcado descenso térmico.
El fenómeno meteorológico, vigente para este martes, golpeará con mayor fuerza a la región de la cordillera. De acuerdo al informe oficial, la intensidad del agua será variable y, a raíz del frío extremo en las cotas más elevadas, no se descarta la caída de aguanieve o nevadas aisladas. Esta categoría de advertencia técnica anticipa escenarios que pueden entorpecer la rutina diaria, disminuir la visibilidad de manera drástica y alterar las condiciones normales en parajes rurales.
Precaución en las rutas
El principal foco de atención está puesto en la red vial cordillerana. La combinación de humedad y temperaturas bajo cero propicia un escenario ideal para el congelamiento de la calzada en sectores críticos, lo que eleva el riesgo para conductores particulares y transportistas.
Frente a estas variables adversas, los organismos de seguridad vial enfatizaron la necesidad de extremar los cuidados al conducir. Se solicita chequear de forma obligatoria los reportes oficiales sobre la transitabilidad de las rutas y pasos internacionales antes de iniciar cualquier viaje. Asimismo, recordaron la obligatoriedad de portar cadenas, verificar el correcto funcionamiento de luces, frenos y el estado de las cubiertas, además de mantener una velocidad precavida que evite los frenazos o movimientos imprevistos sobre el asfalto húmedo.
