El zanjón colector de Cutral Co es el cauce natural seco más importante de la zona. Históricamente, el agua de lluvia que cae en Cerro Bandera encuentra su curso por esa “cárcava” que cruza oeste a este por el ejido urbano de ambas ciudades.


Los aluviones de 1.974 y 1.975 que afectaron las ciudades no dejan dudas respecto a su importancia y la capacidad de provocar un desastre. El último de esos episodios dejó una cicatriz en la ciudad que aún permanece abierta en la memoria de muchos vecinos que recuerdan el alarido del agua bajando impetuosa por el zanjón y llenando las calles de agua, barro, partes de viviendas, muebles, autos y entre 25 a 35 vecinos que perdieron la vida o desaparecieron.

El alerta emitido por la provincia respecto al fenómeno del Niño en la provincia de Neuquén señala la posibilidad de que el agua tome por cursos secos que hace muchos años no reciben líquido. Y allí reaparece el zanjón colector o cañadón Zapala.

Esa “cárcava”, así es el nombre técnico del accidente geográfico, tiene hasta 60/70 metros de ancho y unos 6 metros de alto en el oeste de Cutral Co, donde ingresa a la ciudad. Es decir, tiene esa capacidad de conducir agua. Cientos de miles de litros.

El tema es que al este de Plaza Huincul, en la zona del parador de Chenyi, hay un tramo de unos 400/500 metros donde se estrecha hasta 1 o 2 metros de ancho por 3-4 metros de alto.

En otras palabas, allí el cañadón se convierte en una “garganta” estrecha que obviamente, se convierte en una barrera natural al escurrimiento del agua. Con ese freno tan potente, cauce arriba el agua adquiere volumen y allí, es cuando puede producirse el desbordamiento.

El tema no es nuevo. El último en plantearlo fue el ex concejal radical Héctor Fernández a principios de los 2.000. Sin embargo, hasta ahora nunca hubo trabajos para ensanchar ese cauce y mejorar el drenaje natural.