
La escalada del costo de vida, la precarización educativa, el acceso a la vivienda y los recortes presupuestarios dispararon protestas en las principales capitales del continente. Se registraron graves enfrentamientos con fuerzas de seguridad y la convocatoria a un paro general.
BRUSELAS. Una ola de descontento social recorre diversos países de la Unión Europea y el este del continente. Protagonizadas por sindicatos, agrupaciones estudiantiles y movimientos territoriales, las manifestaciones reflejan el malestar por la pérdida del poder adquisitivo, las reformas de ajuste estatal y la falta de respuestas en materia habitacional.
Convulsión en las calles de Francia y Albania
En territorio francés, el malestar acumulado desde septiembre por las deficiencias del sistema de enseñanza, el hacinamiento en las aulas y la escasez de profesores sumó el respaldo de centrales obreras y del movimiento de los Chalecos Amarillos. El primer ministro Sébastien Lecornu confirmó un saldo de más de 900 agentes de seguridad lesionados en los disturbios, con numerosos manifestantes heridos tras los choques callejeros.
Por su parte, en Albania, la capital Tirana se convirtió en el epicentro de violentas marchas convocadas por la juventud universitaria en rechazo a los aranceles y la falta de asistencia financiera estatal. Las protestas dirigidas contra la administración del primer ministro Edi Rama derivaron en enfrentamientos directos con la policía y el incendio parcial de la sede del Ministerio de Educación.
Conflicto habitacional en España y recortes en Bélgica
El panorama ibérico registró un recrudecimiento de las protestas tras el desalojo en Madrid de una anciana de 87 años que habitaba su vivienda desde hacía siete décadas. Bajo el lema "Ni una Maricarmen más", las marchas se replicaron en Barcelona, Valencia, Sevilla y La Coruña. Ante el impacto político del episodio y el posterior fallecimiento de la mujer, el presidente Pedro Sánchez prometió la firma de un decreto para regular el mercado habitacional.
En Bélgica, las movilizaciones en Bruselas y Valonia apuntaron al plan de austeridad impulsado por el jefe de Gobierno, Bart De Wever, el cual contempla reducciones en subsidios escolares, boletos de transporte y prestaciones en materia de salud pública.
Reclamos contra el ejecutivo de Giorgia Meloni en Italia
La coyuntura italiana registró una fuerte jornada de protestas estudiantiles en el denominado "Día de no-Meloni", donde se denunció el incremento en el costo de vida, las trabas a alumnos extranjeros y el destino de partidas hacia el presupuesto de defensa en lugar de la educación pública.
Paralelamente, la Confederación General Italiana del Trabajo (CGIL) encabezó una nutrida marcha pacífica en Roma. Su titular, Maurizio Landini, anunció formalmente la convocatoria a una huelga general nacional para el próximo 20 de noviembre, profundizando el pulso político contra la gestión de Giorgia Meloni.
