No hay ninguna descripción de la foto disponible.

Mientras la NOAA anticipa un fenómeno de intensidad "fuerte a muy fuerte", especialistas e intendentes cuestionan el alcance del plan oficial por la falta de recursos para infraestructura hídrica y recortes en el Servicio Meteorológico Nacional.

BUENOS AIRES. El fortalecimiento del fenómeno climático El Niño (ENOS) en el Océano Pacífico ha encendido las alarmas en el territorio argentino. De acuerdo con las últimas proyecciones de la Administración Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA), el evento meteorológico se perfila con una intensidad que podría oscilar de "fuerte a muy fuerte", un escenario que históricamente se traduce en precipitaciones extraordinarias sobre el centro y noreste del país.
El esquema oficial y los cuestionamientos

Para hacer frente a la contingencia, el Ministerio de Seguridad formalizó mediante la Resolución 559/2026 el Plan de Coordinación Federal ENOS 2026/2027, articulado a través de la Agencia Federal de Emergencias (AFE) junto con organismos técnicos como el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) y el Instituto Nacional del Agua (INA).

Sin embargo, el programa genera preocupación en sectores ambientales, gremiales y subnacionales debido a la escasez de fondos operativos. La Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN) advirtió que el presupuesto destinado al SMN sufrió una contracción real del 47,7% respecto a 2023, sumado a la pérdida de más de 200 puestos de trabajo en los últimos tres años, lo que compromete la conservación de la red de estaciones operativas y la elaboración de alertas tempranas.
Municipios expuestos y falta de infraestructura

La estructura del plan nacional traslada la primera línea de contención a la escala municipal, estableciendo que las comunas deben agotar sus recursos locales antes de requerir auxilio provincial o federal.

Este punto encendió las quejas en las provincias del Litoral y en distritos de Buenos Aires y La Pampa, donde jefes comunales y mandatarios provinciales denunciaron la parálisis de obras clave para mitigar las crecidas:

Infraestructura deficiente: Advierten sobre la escasez de maquinaria pesada, la falta de mantenimiento en canales de drenaje y el deterioro de las estaciones de bombeo urbano.

Obras hídricas frenadas: Gobernadores reclaman la reactivación urgente de proyectos de canalización y saneamiento para prevenir desbordes de ríos y cuencas.

Sostenibilidad ambiental: Especialistas remarcan la urgencia de proteger los humedales como amortiguadores naturales frente a las crecidas y de implementar políticas estrictas de ordenamiento territorial.