
Con un espíritu inquebrantable, una sonrisa constante y un profundo amor por sus seres queridos, la vecina conocida cariñosamente como la «abuela Cuñi» celebró sus 106 años de vida en el partido bonaerense de Hurlingham.
Convertida en la persona más longeva del distrito, continúa disfrutando de cada encuentro familiar, repasando anécdotas de su historia y manteniendo viva su pasión por la música y el baile. Su vitalidad ha quedado demostrada en múltiples ocasiones.
Entre los recuerdos más entrañables de su familia destaca el episodio vivido cuando tenía 99 años, momento en el cual se lució bailando durante un recital del grupo Los Palmeras, logrando trasladarse por sus propios medios desde la decimoquinta fila hasta el pie del escenario. El tango y los ritmos populares continúan ocupando un lugar central en su rutina cotidiana.
El humor como bandera y el valor de la familia
Al ser consultada habitualmente sobre cuál es la fórmula para alcanzar semejante longevidad en plenitud, responde siempre con picardía y una sonrisa: «La cervecita». Rodeada por una numerosa descendencia compuesta por 11 nietos y 10 bisnietos, la centenaria mujer resume su mayor riqueza en el afecto cotidiano de los suyos, afirmando con convicción: «Soy rica con todos los nietos». Su historia continúa inspirando a toda la comunidad por su alegría de vivir y su optimismo permanente.
