Varias empresas locales afrontan con preocupación el retraso del pago de facturas por los servicios prestados a distintas operadores, entre ellas YPF. La demora se combina dramáticamente con el fin de mes y las obligaciones salariales de cada una de las firmas.
"A veces trabajamos para el banco porque giramos en descubierto para afrontar los sueldos y hemos llegado a pagar de 50 a 60 millones de pesos de interés. Eso es pérdida, trabajamos para el banco y se nos cae de nuestra rentabilidad" explicó uno de ellos.
Lo que estaría ocurriendo, es que muchas veces se retrasa la admisión de la certificación, con lo cual se demora la presentación de la facturación. Luego YPF abona a 30 días, pero si se le suma el retraso de la certificación de trabajos de unos 10 o 15 días, se opera a 40/45 días y hasta 60, señalan los afectados.
Este mes, el panorama vuelve a complicarse. Las empresas pagaron aguinaldos en junio más los sueldos de ese mes. Ese incremento de un 50% de la masa salarial les genera un efecto "arrastre" que se combina con el retraso de las facturas, generando un combo complicado.
"Nos pidieron eficiencia y ajuste de costos, lo hicimos, pero ahora ese margen de utilidad 'chico' se nos estrecha más con los descubiertos para el pago de sueldos. Hay empresas que tienen más de $1.000 millones de sueldos", afirman desde el sector de empresas de servicios petroleros.
