Luego del histórico temporal que afectó a la franja cordillerana neuquina y motivó la emisión de una inédita alerta roja meteorológica, las autoridades provinciales iniciaron la evaluación de los daños e infraestructura afectada. La secretaria de Emergencias y Gestión del Riesgo, Luciana Ortiz Luna, valoró las tareas de contingencia desplegadas y advirtió que la frecuencia de estos eventos climáticos severos podría incrementarse en los próximos meses como consecuencia de la llegada del fenómeno conocido como "El Niño", por lo que instó a "no relajarse" y sostener los esquemas de prevención.
La alerta roja emitida por el Servicio Meteorológico Nacional generó complicaciones en diversas localidades, con crecidas extraordinarias de arroyos y ríos, anegamientos urbanos, cortes preventivos en rutas estratégicas y la evacuación del área de internación del hospital de Aluminé.
Consecuencias en el sur neuquino e infraestructura afectada
Las precipitaciones extremas impactaron de forma directa sobre la zona cordillerana, registrando los siguientes cuadros de situación:
Inundaciones urbanas y cauces históricos: En Villa La Angostura, la reactivación de arroyos cuyos cauces permanecían secos provocó el avance del agua sobre zonas pobladas, requiriendo el trabajo de Defensa Civil y brigadistas mediante motobombas para evacuar de manera preventiva a familias afectadas.
Afectación en el Hospital de Aluminé: En la localidad de Aluminé, el ingreso de agua y el desborde del sistema cloacal obligaron a evacuar el sector de internación del nosocomio local. Mientras la guardia médica continuó operativa, los pacientes fueron derivados a sus domicilios o trasladados a una plaza hotelera acondicionada de forma contingente.
Complicaciones en corredores viales: Las lluvias y la saturación de los suelos ocasionaron deslaves y caída de rocas en rutas clave como la Ruta de los Siete Lagos y la Ruta Provincial 23, lo que motivó interrupciones temporales del tránsito, la suspensión de clases y el cese de actividades en los centros de esquí del sur neuquino.
Frente a este escenario, las autoridades destacaron que la planificación urbana futura debe contemplar el comportamiento histórico de los cursos de agua para evitar la exposición de la población ante la mayor frecuencia proyectada de estos fenómenos.
