Puede ser una imagen de almacén de madera y texto
La comunidad de San Carlos de Bariloche despide a uno de sus comercios más entrañables y tradicionales. Ubicado sobre la avenida de los Pioneros, el emblemático Supermercado Maderero Baumann concretó el final de sus operaciones comerciales, cerrando un ciclo de más de seis décadas de labor ininterrumpida que dejó una huella profunda en la identidad económica y social de la ciudad cordillerana.

El proyecto comercial tuvo sus orígenes en el año 1960 de la mano de Gerardo Baumann y Carlota Baumeister. El artífice del emprendimiento había emigrado desde Alemania hacia la Argentina en 1955 trayendo consigo el oficio de carpintero. Tras un paso inicial por territorio misionero y un breve radicación en Buenos Aires, la pareja eligió la por entonces pequeña aldea patagónica para echar raíces y apostar al desarrollo local mediante la fabricación artesanal de aberturas y mobiliario en maderas autóctonas como ciprés, lenga y cedro.

De un modesto taller artesanal a un referente indiscutido de la construcción

Con el paso de las décadas, el negocio familiar experimentó una marcada evolución estructural. Hacia la década del noventa, el taller había alcanzado una superficie considerable, incorporando maquinaria específica como machimbradoras y prensas para la producción a gran escala de vigas laminadas y molduras personalizadas, llegando a emplear a quince operarios. No obstante, las recurrentes turbulencias económicas del país obligaron a profundas reconversiones, destacándose la fuerte reestructuración afrontada tras la crisis nacional del año 2000. Ya constituida formalmente como sociedad bajo la conducción de la siguiente generación familiar, la firma logró reinventarse y consolidarse comercialmente como un auténtico supermercado de insumos madereros. El establecimiento se transformó en una parada obligatoria para constructores, carpinteros locales y vecinos particulares, ofreciendo desde maderas tradicionales y exóticas hasta accesorios especializados, placas y servicios de corte de alta precisión.

El afecto de la comunidad y el adiós definitivo

Tras confirmarse el cese definitivo de la actividad comercial, las plataformas digitales del comercio se inundaron de mensajes de agradecimiento y afecto por parte de clientes de toda la vida. Los vecinos destacaron la calidez humana, el asesoramiento personalizado y el rol fundamental que la familia fundadora cumplió en el desarrollo cotidiano de la comunidad barilochense a lo largo de seis décadas.