
Un hallazgo documental de relevancia histórica se concretó en el Archivo Histórico de la provincia de Tucumán tras la localización de una carta inédita redactada en enero de 1833 por el entonces gobernador de la provincia de Buenos Aires, Juan Ramón Balcarce. (Foto gentileza: Infobae)
El escrito, fechado el 21 de enero de ese año y dirigido al mandatario tucumano Agustín Heredia, constituye un testimonio directo de las actuaciones oficiales posteriores al despliegue militar del Reino Unido sobre el archipiélago austral, ocurrido el 3 de enero de 1833 bajo el mando del comandante John Onslow a bordo de la corbeta HMS Clio. La epístola formaliza la protesta diplomática del Estado argentino por la agresión cometida mediante el uso de la fuerza contra una nación con la que mantenía tratados de amistad y comercio vigentes.
El documento judicial y político tiene como sustento el parte oficial elevado por el comandante José María Pinedo a su regreso a Buenos Aires al frente de la goleta de guerra Sarandí. En el texto se certifica la secuencia de los hechos, desde las intimaciones británicas para que se arriara el pabellón nacional en la isla Soledad hasta el posterior desembarco de tropas inglesas. La carta concluye con la ratificación expresa de la postura del gobierno bonaerense para sostener los derechos soberanos sobre el territorio y demandar una reparación digna por parte de la Corona Británica. La presentación pública del manuscrito de cuatro páginas quedó a cargo del gobernador tucumano Osvaldo Jaldo junto a autoridades provinciales y del organismo documental.
Cronología de los hechos e intimidación británica según la misiva oficial
El relato oficial reconstruido por el comandante Pinedo ante el Poder Ejecutivo bonaerense expone el desarrollo de la incursión en Puerto Soledad:
Antecedentes y contexto en Puerto Soledad: Tras el ataque contra la colonia en 1831 por parte de la fragata estadounidense USS Lexington, la administración argentina nombró a Francisco Mestivier como comandante civil y militar. Tras el asesinato de Mestivier durante una sublevación interna, Pinedo restableció el orden en el asentamiento el 31 de diciembre de 1832, apenas dos días antes del arribo de la nave de guerra británica.
Intimación de Onslow y protesta argentina: El 2 de enero de 1833, Onslow se apersonó en la goleta Sarandí e intimó a Pinedo a arriar el pabellón nacional en un plazo de 24 horas. Frente a la exigencia, Pinedo formalizó protestas por escrito al argumentar que carecía de órdenes directas de su gobierno para ceder la posición y rechazó ejecutar de forma personal el arriado de la bandera.
Desembarco e inferioridad numérica: A las 9 de la mañana del 3 de enero, tropas británicas desembarcaron desde tres embarcaciones, izaron su pabellón en las proximidades de la comandancia y arriaron la insignia argentina. Frente a la desproporción militar de fuerzas —la HMS Clio contaba con 18 cañones y aguardaba el respaldo de la corbeta Tyne—, Pinedo prohibió el arriado por parte de las autoridades locales, dejó a cargo de la finca al capataz Juan Simón y se hizo a la vela el 5 de enero con dirección a Buenos Aires.
(Fuente: Infobae)
