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Un exhaustivo informe técnico del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) reveló que la actividad económica nacional sufrió un severo retroceso durante el mes de julio de 2026 en sus dos principales motores de empleo privado urbano: la industria manufacturera y la construcción.

La publicación de los datos oficiales expuso un esquema de recuperación heterogéneo en el país, donde mientras los sectores orientados a la exportación primaria —como la molienda de oleaginosas y la refinación de hidrocarburos— muestran avances, la manufactura y la obra pública y privada ingresaron en una fase de marcada contracción.

En números precisos, el Indicador Sintético de la Actividad de la Construcción (ISAC) anotó un descenso interanual del 4,5% en julio, junto con un desplome desestacionalizado del 4,6% en comparación con el mes de junio. En simultáneo, el Índice de Producción Industrial Manufacturero (IPI manufacturero) registró una baja del 4,9% respecto al mismo mes del año anterior y una caída mensual del 5,0% en la medición desestacionalizada, acumulando un retroceso del 2,6% en los primeros siete meses del año. Sectores más afectados, insumos en baja y pesimismo en el empresariado

El detalle de los informes oficiales expuso una contracción generalizada tanto en las líneas de montaje como en la demanda de insumos para obras:

Ramas industriales en declive: De las 16 divisiones evaluadas por el INDEC, 12 cerraron en terreno negativo. Los números más críticos se concentraron en equipos informáticos y electrónicos con una baja del 49,8%, maquinaria agropecuaria con un desplome del 46,6%, y prendas de vestir y calzado con un retroceso del 15,9%. La industria automotriz se contrajo un 5,4%, afectada por un derrumbe del 48,8% en las ventas de unidades nacionales a concesionarios.

Caída en los insumos para la obra: En la construcción, el enfriamiento de la actividad se reflejó en un menor consumo de insumos clave, encabezado por el asfalto (-23,1%), el yeso (-21,2%), los ladrillos huecos (-12,9%) y el cemento portland (-8,1%).

Expectativas y mercado de trabajo: La Encuesta Cualitativa de la Construcción arrojó una perspectiva de estancamiento y pesimismo para el trimestre agosto-octubre. En el ámbito de la obra pública, un 25,8% de los empresarios prevé disminuciones en el nivel de actividad y un 24,1% proyecta reducciones de personal, citando la caída general de la economía y las demoras en la cadena de pagos como los condicionantes principales.
La lista de sectores en retroceso incluye además a:


Prendas de vestir, cuero y calzado: Cayó un 15,9% (con una baja del 26,5% en calzado y sus partes), enfrentando una menor demanda interna y la competencia de productos importados.

Productos minerales no metálicos: Registró una baja del 12,6%, afectada por la menor actividad constructiva y una caída del 41,3% en productos de arcilla y cerámica no refractaria, donde influyeron restricciones operativas en el suministro de gas.

Productos de caucho y plástico: Disminuyó un 9,1% interanual.

Muebles y colchones: Retrocedió un 9,1% (con una caída del 12,1% en muebles).

Productos de metal: Sufrió una baja del 8,4%.

Productos textiles: Se contrajo un 13,0%.

Vehículos automotores, carrocerías, remolques y autopartes: Cayó un 5,4% (con la fabricación de vehículos cayendo 9,9% interanual debido a un retroceso del 48,8% en las ventas a concesionarios locales de unidades nacionales).

Sustancias y productos químicos: Registró una merma del 1.3%.

Alimentos y bebidas: Mostró un descenso del 0,5%, con caídas marcadas en galletitas, panadería y pastas (-6,2%), elaboración de vinos (-13,6%), carne vacuna (-7,7%) y carne aviar (-8,7%).

Productos de tabaco: Disminuyó un 12,3%.


En contraposición, solo cuatro divisiones industriales operaron en alza, evidenciando la reactivación asimétrica del aparato productivo:


Madera, papel, edición e impresión: Trepó un 7,1% (impulsado por papel y productos de papel con un +12,6%).

Refinación del petróleo, coque y combustible nuclear: Creció un 8,1% (con el gasoil expandiéndose un 10,9% y la producción de naftas un 4,5%).

Industrias metálicas básicas: Avanzó un 1,6% (apuntalada por la industria siderúrgica con un +5,4% y el aluminio con un +5,0%).

Otro equipo de transporte: Subió un 2,6% (impulsado por motocicletas con un +11,7%).