
Un operativo de búsqueda desplegado en la localidad rionegrina de Fernández Oro concluyó de la manera más dramática con el hallazgo del cuerpo de Gian, el niño de cuatro años que permanecía desaparecido desde la madrugada del sábado. El trágico suceso se desencadenó cuando el automóvil en el que se trasladaba junto a sus padres despistó y cayó al interior de un canal de riego en el sector rural conocido como Puente de Hierro.
El siniestro vial ocurrió alrededor de las 4:30 de la mañana del sábado a la altura del kilómetro 1209 de la Ruta Nacional 22. Por causas que la justicia intenta establecer, el conductor perdió el control del vehículo en una zona de chacras y el rodado terminó volcado dentro del cauce. Mientras que los adultos lograron salir por sus propios medios de la habitáculo sumergido, la fuerza de la corriente arrastró al menor antes de que pudieran ponerlo a resguardo.
La búsqueda demandó un despliegue interinstitucional coordinado por el Ministerio Público Fiscal, con la participación activa de efectivos de la Policía de Río Negro, Prefectura Naval Argentina, Defensa Civil, Bomberos Voluntarios y buzos tácticos. Las tareas de rastrillaje abarcaron un tramo de unos tres kilómetros hasta la desembocadura con el río, enfrentando severas complicaciones operativas debido a la escasa visibilidad bajo el agua, la densa vegetación costera y la gran cantidad de residuos urbanos acumulados en el desagüe.
El desenlace de la investigación se facilitó tras una maniobra logística articulada con el municipio local mediante el uso de maquinaria pesada. Las autoridades lograron desviar parcialmente el flujo de agua hacia una laguna contigua para mermar la presión y el caudal del cauce. Esta reducción del nivel hídrico permitió a los buzos divisar y recuperar los restos del menor sobre una de las orillas, a unos 650 metros del punto donde cayó el automóvil, en presencia de los familiares y de la fiscal de la causa, Rocío Guiñazú.
