Puede ser una imagen de hospital
Alexis, un joven de 21 años residente de la provincia de Santa Fe, sumó un hecho insólito a su historial médico tras ser embestido por un móvil policial en el acceso al Hospital José María Cullen de la capital santafesina, minutos después de haber sido dado de alta.

El paciente había permanecido internado durante 20 días para recuperarse de una cirugía por triple fractura de fémur derivada de un siniestro vial previo en motocicleta. Mientras aguardaba en silla de ruedas junto a un amigo la llegada de un remis en la vereda del shockroom, una camioneta de la Policía de Santa Fe perdió el control durante una maniobra y los aplastó contra las rejas del ingreso al centro de salud.

El incidente se desencadenó cuando el patrullero intentaba despejar la calzada para permitir el paso urgente de una ambulancia que ingresaba con código rojo. Según los testimonios recabados, la unidad policial se encontraba detenida previamente a causa de un procedimiento por una riña callejera.

Al intentar maniobrar de manera abrupta, el conductor del vehículo perdió el dominio del rodado, subió a la vereda e impactó de lleno contra la estructura metálica del hospital, derribando el enrejado y finalizando su trayectoria en la zona de admisión. Producto de la colisión, la estructura quirúrgica que le habían colocado a Alexis en la rodilla sufrió un severo desplazamiento, confirmándose que deberá someterse a su sexta intervención quirúrgica.

El operativo médico de emergencia asistió a tres personas con traumatismos diversos: el propio Alexis, su acompañante de 21 años y el efectivo policial de 31 años que conducía la camioneta. La subdirectora del hospital Cullen, la doctora Amanda Zárate, confirmó que todos los involucrados ingresaron estables y fuera de peligro, mientras se iniciaron las actuaciones sumarias para establecer la mecánica del hecho.

Para la víctima, este choque se suma a una seguidilla de accidentes graves que incluyeron una caída desde un tercer piso mientras trabajaba como albañil en la localidad de Esperanza —donde sufrió fracturas múltiples en codo, rostro y cráneo— y lesiones severas previas en sus extremidades.