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El Ministerio de Salud de la Provincia del Neuquén confirmó oficialmente la detección de un segundo caso positivo de hantavirus en la Región del Pehuén. El diagnóstico fue ratificado por los profesionales del Laboratorio Central de la provincia tras el procesamiento analítico de las muestras sanguíneas correspondientes a una persona identificada previamente como contacto estrecho del joven de 26 años que falleció semanas atrás a causa de esta misma infección microbiana. Dada la cadena epidemiológica y el período de incubación registrado, los equipos técnicos del área de Salud establecieron de manera categórica que el contagio se produjo a través de la vía de transmisión interhumana.

El paciente afectado, quien comenzó a manifestar sintomatología inicial durante el régimen de seguimiento activo que la Dirección Provincial de Epidemiología impuso a la red de contactos del primer caso, fue derivado e internado en las instalaciones del Hospital de Zapala. Según el último reporte emitido por el equipo médico del establecimiento, la persona se encuentra con parámetros clínicos estables y permanece bajo permanente supervisión profesional e intensiva, habiéndose desplegado todos los protocolos de bioseguridad requeridos para la contención de enfermedades infecciosas respiratorias de alta complejidad.

En paralelo a la asistencia del paciente hospitalizado, la cartera sanitaria provincial resolvió profundizar las medidas restrictivas para el resto de los individuos integrados en el mapeo de contactos directos. Dicho grupo deberá continuar bajo la modalidad de aislamiento domiciliario estricto con el propósito de bloquear la eventual circulación comunitaria o la aparición de nuevos focos secundarios. Las autoridades epidemiológicas remarcaron que el monitoreo pasivo y activo se sostendrá sin interrupciones durante todo el lapso que fijen las normativas sanitarias vigentes.

Frente a la confirmación de este escenario epidemiológico, el organismo provincial emitió un recordatorio extensivo a la población de las zonas precordilleranas y cordilleranas sobre el riesgo endémico que representa la patología en la región, independientemente de los ciclos biológicos de la caña colihue. Entre las pautas de prevención edilicia y ambiental, se instó a la ciudadanía a ejecutar de manera rigurosa la ventilación previa de al menos 30 minutos en inmuebles, depósitos o galpones que hayan permanecido cerrados, recomendando cubrir boca y nariz con barbijo o pañuelo húmedo.

Asimismo, Salud insistió en evitar el barrido seco de pisos y disponer en su lugar el lavado de superficies, mesas y alacenas con una solución desinfectante compuesta por una parte de lavandina por cada diez de agua, dejando actuar la mezcla durante media hora antes de proceder al enjuague. Otras acciones preventivas de suma importancia comprenden el ordenamiento del perímetro de las viviendas —con desmalezamiento hasta un radio de 30 metros y el distanciamiento de leñeras o huertas—, el sellado hermético de fisuras o aberturas en paredes y cañerías, y la adecuada conservación de alimentos y agua potable en recipientes cerrados para evitar la atracción de roedores silvestres.