Una insólita escena ocurrió la tarde del martes 18 en pleno centro de Bauru, en el interior del estado de San Pablo. Tras colisionar con otro vehículo en el cruce de las calles Marcondes Salgado y Antônio Alves, un automóvil salió despedido e ingresó a la playa de venta de un concesionario.
Pese a la fuerza del impacto, el vehículo se detuvo de forma impecable entre dos unidades que se encontraban en exhibición, sin llegar a rozarlas. La maniobra involuntaria generó asombro entre los testigos, ya que el auto quedó perfectamente ubicado como si hubiese sido estacionado a propósito.
A pesar de la espectacularidad del siniestro, las conductoras de ambos rodados resultaron ilesas y las autoridades confirmaron que solo se registraron daños materiales.
