
Organizaciones sociales, representantes sindicales y pequeñas empresas se concentraron frente a la sede del Ministerio de Economía para visibilizar el creciente endeudamiento de los hogares argentinos. Durante la movilización, los manifestantes denunciaron la imposibilidad de afrontar compromisos financieros contraídos para cubrir gastos esenciales, en un contexto marcado por el atraso salarial, la pérdida de empleos y el aumento en la tarifa de los servicios públicos.
La protesta reflejó el impacto de la crisis en la vida cotidiana de jubilados y asalariados que acudieron al crédito para la compra de alimentos. Diversos participantes relataron haber recurrido a tarjetas de crédito, préstamos personales y plataformas financieras para adquirir productos de primera necesidad, comprometiendo la totalidad de sus haberes mensuales en la liquidación de cuotas e intereses. A su vez, la jornada sumó el reclamo del sector productivo frente a la caída del consumo: Diego Ojeda, presidente de
Empresarios Nacionales (ENAC), advirtió sobre el cierre de 30 mil pequeñas y medianas empresas y solicitó el tratamiento de una Ley de Emergencia para el sector comercial e industrial.
El reclamo se respalda en indicadores del Banco Central de la República Argentina (BCRA), que señalan que la morosidad en préstamos a hogares ascendió al 12,7% en junio de 2026, mostrando una suba respecto al 2,5% anotado en octubre de 2024. Actualmente, alrededor de 5,8 millones de personas presentan atrasos en sus pagos superiores a los 90 días.
En el plano político, el presidente Javier Milei y el ministro de Economía, Luis Caputo, ratificaron que los compromisos financieros constituyen obligaciones entre privados, descartando la implementación de programas de asistencia estatal para los deudores. Por su parte, en el Congreso existen cerca de 30 proyectos presentados por bloques de la oposición que contemplan esquemas de refinanciación, topes a las tasas de interés y quitas sobre los compromisos adeudados, aunque la bancada oficialista mantiene su postura en contra de darles debate en comisiones.
