
Un avance científico de alcance internacional desarrollado en el Instituto de Investigaciones Bioquímicas de Bahía Blanca (UNS-Conicet) se encuentra frenado debido al recorte en el financiamiento científico y la falta de prórroga en las becas postdoctorales del organismo nacional. El proyecto, liderado por el doctor en bioquímica Facundo Chrestía —uno de los 400 investigadores afectados por la interrupción de sus contratos el pasado 31 de julio—, indaga en estrategias de respuesta contra patologías neurodegenerativas.
El estudio se enfoca en el comportamiento del receptor neuronal nicotínico alfa 7, una proteína crucial en los procesos de aprendizaje y memoria que sufre un deterioro significativo en condiciones como el Alzheimer, la esquizofrenia y el autismo.
El descubrimiento y la problemática del financiamiento
·Alcance del hallazgo: El equipo científico identificó un sitio de unión previamente desconocido en la proteína mencionada, donde el cannabidiol (CBD) actúa como potenciador.
Este hito de ciencia básica habilita la posibilidad de diseñar compuestos sintéticos capaces de reactivar el receptor sin desencadenar la toxicidad neuronal que limitó los intentos previos a nivel global.
·Impacto en el desarrollo: Al tratarse de una fase inicial de investigación, el avance sienta las bases teóricas para que laboratorios desarrollen futuras pruebas en modelos animales y fases clínicas dirigidas al tratamiento de pacientes.
·Situación de la investigación: Tras la pérdida de la beca de dedicación exclusiva, Chrestía quedó acotado a diez horas semanales vinculadas a su cargo docente universitario.
Desde el sector advierten que la disminución horaria paraliza el proyecto, restringe las alianzas de síntesis química y genera un desincentivo en la formación de nuevos profesionales en el sistema científico nacional.
