
En el marco de un proceso de ordenamiento del sistema de salud privado, la Superintendencia de Servicios de Salud (SSS) dispuso la baja de 18 entidades del Registro Nacional de Entidades de Medicina Prepaga (RNEMP). La resolución oficial se tomó tras una serie de auditorías e inspecciones que constataron que las firmas carecían de actividad real, no poseían afiliados activos ni cumplían con los requisitos de documentación fijados por la normativa.
Con esta decisión, la SSS ya contabiliza más de 180 organismos excluidos del padrón nacional durante la actual gestión con el fin de sanear el registro de prestadores.
Irregularidades detectadas y alcance de la medida
·Auditorías y falta de estructura: Los relevamientos oficiales determinaron la presencia de firmas inscriptas en los papeles pero sin capacidad prestacional ni estructura para la atención médica. Tras intimaciones sin respuesta satisfactoria, se procedió al rechazo de sus inscripciones definitivas.
·Continuidad del servicio: Las autoridades aclararon que la medida no genera un impacto negativo ni interrupción de coberturas en los usuarios, dado que ninguna de las empresas sancionadas contaba con beneficiarios en sus nóminas.
·Prohibición para operar: La exclusión del RNEMP imposibilita de forma inmediata a estas entidades a comercializar o brindar servicios asistenciales en el país bajo cualquier modalidad.
Situación crítica en el sector sindical
En paralelo a las bajas definitivas, el organismo de control declaró en estado de crisis a la Obra Social de Operadores Cinematográficos. La inspección sobre la entidad reveló anomalías en sus aspectos contables, jurídicos, prestacionales y de atención al usuario que superaron los márgenes de tolerancia normativa.
A raíz de esto, las autoridades intimaron a la conducción de la obra social a presentar un plan de contingencia y regularización institucional.
