La provincia de Tocopilla sufrió graves anegamientos e iluviones extraordinarios. El Gobierno nacional oficializó el estado de catástrofe en la zona.
Un severo fenómeno meteorológico generó emergencias, desbordes y aludes de barro en la Región de Antofagasta, ubicada en el sector norte del territorio chileno. El saldo provisional de la contingencia registra una víctima fatal y supera los dos mil ciudadanos damnificados, en tanto las brigadas de auxilio despliegan tareas de asistencia en los puntos críticos.
La comuna de Tocopilla se posicionó como el epicentro del desastre climático, acumulando cerca de 30 milímetros de precipitación en escasas horas. La cifra resulta excepcional para una geografía desértica que habitualmente contabiliza una media anual de apenas cinco milímetros. El volumen hídrico provocó el corrimiento de sedimentos y la bajada de cauces secos, colapsando arterias viales y viviendas.
Frente a la dimensión del suceso, el presidente José Antonio Kast dispuso el estado de excepción constitucional de catástrofe para la jurisdicción provincial afectada. La medida faculta el envío prioritario de pertrechos y logística militar al sector, delegando la coordinación operativa al jefe de la Defensa Nacional y al personal del Ministerio del Interior desplegado en el terreno.
