
En el marco de la causa judicial que investiga los hechos ocurridos en 1933 como un crimen de lesa humanidad, la Unidad Fiscal de Derechos Humanos de Resistencia receptó la declaración del historiador y legislador provincial Rubén Guillón. El especialista expuso las conclusiones de su trabajo investigativo sobre el episodio represivo desplegado contra familias de la etnia moqoit.
Durante su presentación ante el fiscal general Federico Carniel y el equipo del Ministerio Público, Guillón ratificó que el desplazamiento de las comunidades indígenas hacia el casco urbano de la antigua Colonia El Zapallar —hoy General San Martín— tuvo un carácter pacífico. La reconstrucción histórica señala que el grupo, compuesto por cerca de 300 personas encabezadas por el cacique Luis Durante, se movilizó azotado por la sequía y el hambre para requerir empleo y asistencia alimentaria.
El testimonio respaldó esta hipótesis citando informes oficiales de la época, los cuales confirman que la columna ingresó con mujeres, niños y ancianos al frente. Pese a esta postura inofensiva, las fuerzas policiales al mando del comisario Francisco Prestera, reforzadas por efectivos de la capital provincial y pobladores armados, abrieron fuego argumentando la amenaza de un supuestos malón. La intervención armada dejó un saldo estimado en medio centenar de víctimas fatales.
A las actuaciones se incorporó además material documental remitido por el Instituto de Investigaciones Geohistóricas (IIGHI) del CONICET Nordeste, el Archivo Histórico Monseñor Alumni y la hemeroteca regional. Estos elementos se suman a las declaraciones prestadas por sobrevivientes y descendientes en audiencias itinerantes.
Con la recolección de pruebas en su etapa final y a la espera de informes periciales definitivos, la representación fiscal prevé solicitar a la justicia federal la apertura formal de un juicio por la verdad oral y público, replicando el proceso judicial sentado tras el caso de la Masacre de Napalpí.
