El desabastecimiento de forraje y la acumulación de nieve amenazan la subsistencia de las familias del norte neuquino que dependen exclusivamente de la actividad pecuaria.
El rigor del invierno volvió a impactar de lleno sobre el sector productivo de El Huecú, en el norte neuquino, donde la acumulación de nieve cubrió las áreas de pastoreo e imposibilitó el acceso natural al alimento para las majadas caprinas y el ganado menor. La contingencia climática ya generó bajas en los rodeos y mantiene en alerta a los pequeños productores de la zona.
La escasez de pastaje forzó a los animales a alimentarse de especies arbustivas no aptas, como el coirón huecú, cuya ingesta genera cuadros de intoxicación vegetal conocidos localmente como "Mal de Huecú", provocando temblores, desorientación y, en casos de mayor debilidad, la muerte. La vulnerabilidad de los rodeos se agrava ante la exposición a las bajas temperaturas y la humedad constante en los corrales.
Impacto económico desigual y reclamos por asistencia
El impacto del fenómeno meteorológico evidencia marcadas diferencias según el perfil del criancero:
·Crianceros exclusivos: Aquellos cuya economía familiar depende de manera directa de la venta de producción caprina y bovina enfrentan un riesgo estructural sobre su sustento diario ante cada pérdida de stock.
·Productores con ingresos diversificados: Pobladores que cuentan con otras fuentes de ingresos laborales absorbieron de manera parcial el impacto financiero del temporal.
A pesar de los operativos desplegados por dependencias provinciales y municipales en rutas principales, crianceros de los parajes más distantes de El Huecú señalaron que el reparto de fardos de pasto y alimento balanceado no ha arribado a sus establecimientos. La preocupación se centra en la eventual ocurrencia de nuevas nevadas sin haber recibido el soporte logístico necesario para acondicionar a las majadas.
