Puede ser una imagen de una o varias personas, pelo rubio y personas sonriendo
Un informe pericial elaborado por la Dirección General de Investigaciones y Apoyo Tecnológico a la Investigación Penal (DATIP) determinó que no existen elementos técnicos suficientes para acreditar la autenticidad, la integridad ni el origen real de la serie de videos en los que se observaba a la conductora Jésica Cirio exhibiendo fajos de dólares.

Las actuaciones tramitan en el Juzgado Federal Criminal y Correccional N° 2 de Lomas de Zamora, en el marco de la investigación por presunto enriquecimiento ilícito que involucra a su expareja, el exfuncionario bonaerense Martín Insaurralde.

El dictamen del organismo dependiente de la Procuración General de la Nación concluyó que las grabaciones analizadas corresponden a copias simples registradas en una carpeta denominada «copia2406» dentro de un dispositivo de almacenamiento. Al no tratarse de los archivos originales ni del soporte primario de grabación, resulta imposible determinar la fecha exacta de creación, la procedencia del material o si las imágenes fueron sometidas a procesos de edición y alteración previa. Esta resolución beneficia la postura de la defensa de Cirio al restar valor probatorio a la hipótesis que situaba la filmación en su residencia de San Vicente.

Fallas en la trazabilidad, metadatos borrados e irregularidades en la custodia

El análisis del Laboratorio de Telecomunicaciones de la DATIP detalló una serie de inconsistencias técnicas y procesales que imposibilitan validar la prueba:

Eliminación de metadatos: Las marcas temporales de captura de los 7 videos MP4 analizados figuran en «cero». Los peritos explicaron que esta pérdida de información técnica de origen ocurre de forma habitual cuando los archivos son sometidos a edición, procesos de transcodificación o reenvíos masivos mediante aplicaciones de mensajería como WhatsApp o Telegram.

Ausencia de código HASH: El material fue incorporado a la causa sin un algoritmo de seguridad o código HASH previo, el estándar informático indispensable para certificar que un archivo digital no ha sufrido manipulaciones o alteraciones desde el momento de su extracción.

Alteración de fechas de registro: La fecha de creación que figura en el dispositivo procesado corresponde al 24 de junio de 2026, día en el que se copiaron los archivos al soporte. Los especialistas advirtieron que la fecha de modificación original pudo ser alterada mediante herramientas informáticas o por transferencias entre distintos sistemas operativos.

Irregularidad en la cadena de custodia: Los peritos dejaron constancia de una falla de rotulado en el resguardo de la prueba: mientras la cadena de custodia indicaba formalmente la entrega de un «pendrive», al abrir el sobre oficial se halló en su interior una tarjeta Micro SD de 32 GB, lo que compromete la trazabilidad del elemento.

Material multimedia hallado: Durante el procedimiento forense, se detectaron en el soporte un total de 283 archivos, de los cuales 276 correspondían a fotografías eliminadas que fueron recuperadas por la herramienta técnica (sin ser analizadas en este dictamen) y los 7 videos en cuestión.