Como en cada nevada, cuando se junta suficiente nieve como para formar un colchón, los chicos usaron las paredes del zanjón colector como tobogán para deslizarse. 


La costumbre, que vecinos que eran chicos en la década del 80 aún rememoran, no se pierden. La nieve genera problemas de todo tipo, hace rezongar, pero los niños se divierten.