
La investigación descartó intencionalidad y fallas eléctricas en el predio de la calle Padre Mascardi. El fuego se originó por una reacción química entre productos para piletas y material de embalaje.
NEUQUÉN – Los peritajes técnicos sobre el voraz incendio que afectó semanas atrás al depósito de la firma Sakura, situado sobre la calle Padre Mascardi en la capital neuquina, concluyeron de manera determinante: el hecho fue estrictamente accidental y se descartó cualquier hipótesis delictiva o fallo eléctrico.
Así lo confirmó el perito especialista en incendios Alejandro Delgado, quien explicó los pormenores del informe tras finalizar las inspecciones de campo. Durante el proceso de investigación se analizaron exhaustivamente las baterías de los elevadores de carga, los autoelevadores a combustible, los registros de acceso al predio, factores atmosféricos y la presencia de solventes y pegamentos.
La mecánica del origen del fuego
Según detalló Delgado en declaraciones radiales, el foco ígneo se gestó en un área destinada al acopio de embalajes y residuos sintéticos:
Punto de inicio: Las llamas comenzaron en un sector donde se acumulaban cartones, papeles y plásticos para su disposición final.
Causa del desastre: Se produjo el derrame de un insumo de limpieza para piletas que tomó contacto con papel y cartón impregnado en aceite protector de la mercadería. Esa combinación desencadenó una reacción térmica que derivó en la combustión.
Vacío normativo: El especialista remarcó que actualmente no existen regulaciones estrictas sobre el almacenamiento de estos productos, aunque sugirió que deberían guardarse en jaulas aisladas del resto del stock.
Cobertura aseguradora: Al haberse determinado científicamente que se trató de un evento fortuito sin dolo ni negligencia criminal, las compañías de seguro activarán la cobertura correspondiente para responder por los daños materiales ocasionados en la estructura.
