La facción sindical conducida por Quintriqueo puso en duda la equidad y transparencia del proceso de selección interna. Reclamaron mayor claridad en las instancias de evaluación digital y acusaron a la conducción del centro de salud de sostener un discurso contradictorio.
Un nuevo contrapunto gremial se abrió en el ámbito de la salud pública local tras la difusión de un pronunciamiento oficial de la agrupación ATE Verde y Blanca de Cutral Co. Desde el espacio sindical expresaron reparos sobre el desarrollo del concurso de antecedentes y oposición destinado a cubrir cargos en el Departamento de Enfermería del hospital regional.
A través de una postura pública, la dirigencia sindical cuestionó la consigna institucional de la dirección del nosocomio que promueve un modelo de "hospital abierto", al considerar que las decisiones operativas y los mecanismos de selección aplicados recientemente distan de garantizar un marco democrático e inclusivo para la totalidad del personal estatal.
Observaciones a las evaluaciones y el sistema digital
El núcleo del reclamo radica en la metodología empleada para examinar a los postulantes y en la implementación de herramientas informáticas durante el certamen de ascenso:
Falta de imparcialidad: La representación gremial sostuvo que se detectaron anomalías durante las etapas de evaluación que afectan la neutralidad del tribunal y vulneran el principio de equidad entre los competidores.
Modalidad de examen: Manifestaron incertidumbre sobre los criterios aplicados en la digitalización del concurso, advirtiendo que la falta de pautas claras atenta contra la objetividad del proceso de selección.
Defensa de la carrera sanitaria y exigencia de garantías
Desde el espacio gremial respondiente a la conducción de Carlos Quintriqueo instaron a la jefatura del establecimiento hospitalario a revisar los procedimientos de evaluación interna con el objetivo de resguardar el sistema de méritos y el derecho a la carrera sanitaria.
Finalmente, el colectivo sindical remarcó que la verdadera apertura institucional exige un diálogo genuino con los trabajadores y la aplicación de mecanismos de control transparentes que otorguen certezas tanto a los profesionales de la salud como a los usuarios del sistema público.
