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El avance de un violento frente de tormenta inundó ciudades costeras como La Serena, destruyó viviendas y dejó a más de 100 mil personas incomunicadas entre Atacama y Los Ríos.

Un agresivo sistema frontal desató una crisis humanitaria y logística a lo largo de buena parte del territorio chileno. El saldo provisional de las intensas lluvias, crecidas de ríos y aludes asciende a 10 personas sin vida, cuatro desaparecidos y una cifra de damnificados que supera los 2.400 habitantes, según los informes oficiales de emergencia.

La gravedad del escenario llevó al presidente José Antonio Kast a decretar el Estado de Excepción de Catástrofe por calamidad pública, con foco principal en la región de Coquimbo, la zona más golpeada por la fuerza del agua. Esta medida busca agilizar el envío de fondos y la intervención inmediata de las Fuerzas Armadas y organismos de rescate.

Costas bajo el agua e infraestructura colapsada

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Uno de los epicentros del desastre se vivió en la turística ciudad de La Serena. Imágenes del borde costero mostraron la icónica Avenida del Mar totalmente anegada, con vehículos varados y complejos residenciales con plantas bajas inundadas. A su vez, en la zona rural de Alto del Carmen (Atacama), fue necesario desplegar helicópteros para concretar rescates aeromédicos y abastecer a poblaciones aisladas.

Desde el Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred), su titular Alicia Cebrián confirmó que la prioridad se centra en reestablecer los servicios básicos y ubicar a las personas con pedido de búsqueda.

Las consecuencias del fenómeno abarcan múltiples frentes:

·Población en riesgo: Más de 104.000 ciudadanos continúan totalmente aislados por los cortes de rutas y el arrastre de puentes.

·Red eléctrica fuera de servicio: Unos 138.000 usuarios sufren cortes de luz prolongados, registrándose la mayor cantidad de fallas entre Valparaíso y Coquimbo.

·Viviendas afectadas: Se contabilizan más de 70 casas destruidas por completo y cerca de 2.000 con daños de severa consideración.

Alertas en red y despliegue territorial

Para coordinar las evacuaciones en tiempo real, las autoridades activaron 124 alertas masivas a teléfonos celulares mediante el Sistema SAE, dirigidas en su gran mayoría a las comunidades de Atacama y Coquimbo. En paralelo, empresas del sector de telecomunicaciones enviaron antenas móviles de contingencia para sostener la señal en poblados donde el temporal derribó la infraestructura habitual.

Carabineros encabeza los operativos de rastrillaje para dar con las cuatro personas reportadas como desaparecidas en las zonas del norte. Mientras tanto, más de un millar de evacuados permanecen alojados en refugios temporales instalados en polideportivos y escuelas habilitadas.

Ante la magnitud del desastre, desde el Ejecutivo remarcaron que el foco único de las distintas áreas de gobierno está puesto en la preservación de la vida humana y la asistencia directa a los damnificados a lo largo de las regiones afectadas.