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El descontrolado raid ocurrió en la ciudad de Concordia tras el partido de la Selección argentina. El conductor arrojó 1,7 g/l de alcohol en sangre y tuvo que ser interceptado por los vecinos para evitar una tragedia mayor.

Una tarde que debía ser de festejo terminó en un escenario de absoluto caos y peligro en la ciudad de Concordia, provincia de Entre Ríos. Un operario de 47 años, que conducía una retroexcavadora de gran porte en total estado de ebriedad, desató un impactante raid destructivo que dejó como saldo siete vehículos destrozados y dos personas heridas.

El hecho ocurrió este lunes por la tarde, poco después del partido del seleccionado nacional. El conductor, que manejaba una maquinaria vial perteneciente a una empresa constructora privada, ingresó a la zona urbana desde la Ruta Provincial N° 4 a una velocidad alarmante.
El recorrido de la destrucción

La violenta secuencia comenzó en la calle Paula Albarracín de Sarmiento. Allí, la pesada máquina embistió primero a un Fiat Siena blanco, ocasionándole daños severos. Lejos de detener su marcha, el chofer continuó avanzando y pocos metros más adelante chocó contra un Renault negro que se encontraba estacionado.

El descontrol prosiguió por distintas arterias de la ciudad hasta alcanzar la avenida Presidente Illia, en las inmediaciones del barrio El Silencio. En ese tramo, la retroexcavadora impactó de lleno contra dos camionetas estacionadas.

El momento más crítico se vivió cerca de la zona del hipódromo local. Según reconstruyeron las autoridades policiales, el maquinista alcanzó a una camioneta que circulaba en su mismo sentido, la enganchó y levantó con la pala delantera, cruzándola por completo de carril y provocando el pánico de los testigos.
La intervención de los vecinos y el arresto

Ante la conducta del chofer y el peligro inminente de una tragedia mayor, un grupo de vecinos de la zona decidió intervenir. Mediante gritos y maniobras, lograron interceptar la máquina y obligar al hombre a detenerse hasta la llegada de los efectivos de la Policía de Entre Ríos.

Al realizarle el correspondiente test de alcoholemia, el resultado confirmó que el operario circulaba con 1,7 gramos de alcohol por litro de sangre. Dicha cifra triplica ampliamente los límites permitidos para conductores particulares, lo que representa una falta gravísima al tratarse de un vehículo industrial de semejante porte.

Como consecuencia de los múltiples impactos, dos personas sufrieron heridas de diversa consideración y debieron recibir asistencia por parte del personal médico de emergencias. En tanto, el conductor de la retroexcavadora fue inmediatamente aprehendido por la Comisaría Quinta y quedó alojado en la Alcaidía policial a disposición de la Justicia local, donde enfrenta causas por los destrozos y las lesiones causadas.