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La comunidad educativa del CPEM N.° 99 y de la Escuela Primaria N.° 228 de Paso Aguerre resolvió en asamblea mantener la suspensión de las actividades escolares. La medida se tomó tras una nueva reunión en la que se constataron graves deficiencias en la infraestructura del edificio y ante lo que calificaron como una "ausencia total" de las autoridades provinciales y locales.

Del encuentro participaron familias, estudiantes, docentes, directivos, auxiliares y representantes de la seccional ATEN Picún Leufú. Según denunciaron, a pesar de haber sido invitados formalmente, no asistieron representantes del Distrito XIII, de la Comuna de Paso Aguerre, de la Supervisión de Nivel Medio ni del Consejo Provincial de Educación (CPE). El único funcionario técnico en asistir fue el supervisor de Nivel Primario.
"Soluciones parche" en la provincia de Vaca Muerta

Durante la jornada se presentaron inspectores oficiales, pero las respuestas no conformaron a la comunidad. Según explicaron desde el gremio docente, por la mañana asistió el director de Infraestructura a revisar el sector de la cocina, aunque "sin personal idóneo para realizar los arreglos pertinentes".

Más tarde, operarios del Ente Provincial de Energía del Neuquén (EPEN) y electricistas del distrito confirmaron el diagnóstico que temían los padres y docentes: el establecimiento requiere una reparación integral y profunda de toda su instalación eléctrica.

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Ante esta situación, la asamblea vecinal y escolar exigió de forma unánime que no se retomen las clases hasta que el CPE garantice por escrito la seguridad dentro del edificio y se inicien formalmente las obras definitivas.

Desde ATEN Picún Leufú lanzaron una dura crítica a la gestión de los recursos públicos en la provincia:

“En la provincia de Vaca Muerta, donde se facturan millones de dólares por barril de petróleo por día, en las escuelas públicas se retacea el presupuesto y se envían soluciones parche. Continuamos exigiendo escuelas seguras para las instancias pedagógicas y para trabajar en condiciones dignas”.

El conflicto mantiene en alerta a la localidad, a la espera de una respuesta oficial que brinde plazos concretos para el inicio de las obras de refacción.