
Desde la prisión domiciliaria y a la espera de un pronunciamiento del Comité de Derechos Humanos de la ONU, la ex vicepresidenta concedió una entrevista al Washington Post donde analizó la victoria de Javier Milei y el futuro del peronismo.
En un movimiento que volvió a sacudir el escenario político nacional y la interna del Partido Justicialista, Cristina Fernández de Kirchner rompió el silencio mediático. A partir de una nueva estrategia legal que busca revertir su inhabilitación condena mediante organismos internacionales, la ex mandataria dejó abierta la puerta a un eventual regreso a las urnas una vez que se le restituyan sus derechos para competir en cargos públicos.
Durante el reportaje con la prensa estadounidense, Kirchner sostuvo una mirada optimista sobre el devenir electoral al señalar que los procesos sociales atraviesan vaivenes, pero que las demandas populares terminan por reencauzarse con el tiempo.
Proyección electoral y revisión del peronismo
Las declaraciones vertidas en el medio norteamericano abarcaron tanto las aspiraciones a futuro como una evaluación del pasado reciente:
Escenario de candidatura: Consultada sobre un posible retorno a la disputa presidencial, la ex jefa de Estado supeditó la decisión al restablecimiento pleno de sus facultades políticas. El guiño generó inmediatas repercusiones en el espacio opositor, donde funcionarios bonaerenses como Carlos Bianco señalaron que las candidaturas y liderazgos del sector deberán resolverse el próximo año en el marco de una contienda de primarias.
Diagnóstico sobre el triunfo libertario: En el tramo más analítico de la entrevista, Kirchner ensayó una autocrítica respecto del impacto que tuvo la gestión de Alberto Fernández en el electorado. Admitió que existió una distorsión en la cultura del trabajo, argumentando que el malestar social escaló cuando el trabajador formal percibió una brecha salarial desfavorable en comparación con los esquemas de asistencia estatal.
