
El diputado nacional por Entre Ríos, Guillermo Michel, lanzó fuertes críticas contra el proyecto de Presupuesto presentado por la administración de Javier Milei, al sostener que el Poder Ejecutivo reservó partidas multimillonarias sin destino fijo con el objetivo de utilizarlas de manera discrecional en 2027.
En declaraciones vertidas a Radio 10, el legislador opositor calificó el texto presupuestario como "una farsa" y denunció que dentro del esquema de cuentas públicas se reservaron más de 10.000 millones de dólares (equivalentes a $14,8 billones) bajo la Jurisdicción 91, un renglón contable que carece de asignación específica de gasto.
Fondos en la mira y reclamo por las universidades
Aunque Michel reconoció que la Jurisdicción 91 constituye un mecanismo presupuestario habitual para imprevistos, alertó que la magnitud de la partida actual no tiene antecedentes en términos de discrecionalidad.
Frente a este escenario, el parlamentario entrerriano exigió redirigir esa masa de recursos hacia el sistema de educación superior:
"Lo que hicimos fue proponer que esa plata se utilice para financiar las universidades públicas. El Ejecutivo debe acatar las leyes aprobadas y dar cumplimiento a los fallos judiciales emitidos sobre el financiamiento universitario."
Cuestionamientos al programa económico y caída del consumo
En otro tramo de la entrevista, el diputado analizó la coyuntura macroeconómica, asegurando que el plan oficial sostiene la desaceleración inflacionaria mediante la contención de los haberes jubilatorios y los salarios, mientras que el incremento en los servicios fijos devora el ingreso disponible de las familias.
Entre los principales puntos advertidos por el legislador destacan:
Parálisis en sectores clave: Sostuvo que la construcción, la industria manufacturera y el comercio —tres actividades que concentran la mitad de los puestos laborales en el país— se encuentran virtualmente estancadas.
Impacto industrial en Entre Ríos: Denunció que empresas radicadas en su provincia enfrentan serias complicaciones por la contracción de la demanda interna y el ingreso de productos importados.
Informalidad laboral: Criticó que desde el Gobierno se promueva o celebre el crecimiento del trabajo no registrado, advirtiendo que la destrucción del empleo formal genera un paulatino deterioro del tejido social.
