El diputado provincial Darío Martínez cuestionó el esquema de financiamiento propuesto para pavimentar 158 kilómetros de las rutas provinciales 7, 8 y 51. Sostuvo que las obras destinadas principalmente a mejorar la logística de Vaca Muerta deben ser afrontadas por las empresas que las utilizan y propuso excluir las regalías del mecanismo de repago. “Es injusto que, mientras tenemos localidades que todavía necesitan gas, servicios e infraestructura, usemos recursos de todos los neuquinos para financiar obras que reducen los costos de las petroleras”, afirmó.
La Comisión de Hidrocarburos, Energía y Comunicaciones comenzó a tratar el proyecto por el cual quince operadoras prefinanciarían obras por US$177 millones y posteriormente recuperarían la inversión mediante distintos mecanismos previstos en el convenio. Martínez anticipó que propondrá eliminar el anticipo de regalías como forma de repago y mantener el peaje, bajo el criterio de que quienes utilizan estas rutas para su actividad productiva sean quienes afronten su costo. “Si estas obras son necesarias para acelerar la actividad, mejorar la logística y reducir los costos de producción de Vaca Muerta, no es justo que las terminemos pagando todos los neuquinos”, sostuvo.
“Cuando a un vecino le hacen el asfalto o las cloacas, no le permiten descontar lo que paga de sus impuestos. A las petroleras, en cambio, se les propone que recuperen la inversión con recursos que de todos modos deben ingresar a la Provincia”, cuestionó Martínez. En ese sentido, planteó que las regalías deben preservarse para financiar infraestructura y servicios que necesitan las familias neuquinas en todo el territorio provincial. “No podemos destinar esos ingresos a pagarles las rutas a las petroleras mientras todavía tenemos localidades y parajes esperando gas, servicios básicos y obras fundamentales. Las regalías son de los neuquinos y tienen que volver a los neuquinos en obras”, remarcó.
Martínez agregó que las operadoras cuentan con capacidad económica para afrontar la inversión y señaló que, producto del precio del barril, registraron superutilidades por 1584 millones de dólares en los últimos meses. “Así como sostuvimos cuando se aprobó la ley de peajes: el que usa las rutas, que las pague. Las empresas se benefician directamente porque el asfalto reduce tiempos y costos de operación. Es razonable que una parte de esas ganancias extraordinarias se destine a financiar la infraestructura que la propia industria necesita. El Gobierno debe priorizar las regalías para desarrollar obras que mejoren la vida de los neuquinos, vivan donde vivan”, concluyó.
