
En una sesión clave que también habilitó la modificación de los beneficios en las boletas de gas para más de cuatro millones de usuarios bajo el régimen de zona fría, el Congreso de la Nación sancionó la condonación de deudas multimillonarias acumuladas durante más de dos décadas de congelamientos e intervenciones tarifarias en el sector eléctrico, un esquema que se extendió desde 2002 hasta 2025.
Tras la aprobación legislativa, el Estado nacional perdonará los pasivos que las principales distribuidoras del Área Metropolitana de Buenos Aires mantenían con la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico (CAMMESA). Esto se traduce en la cancelación de unos 450 millones de dólares en el caso de Edenor y de aproximadamente 300 millones de dólares en el de Edesur, completando un total de 750 millones de dólares en obligaciones condonadas.
Cese de litigios y reclamos millonarios en suspenso
Como contrapartida al perdón de las deudas por el suministro mayorista de energía, el entendimiento contempla que tanto Edenor como Edesur renuncien de manera definitiva a los millonarios reclamos judiciales que mantenían contra el Estado en concepto de ingresos no percibidos durante los períodos de tarifas congeladas.
Dichas demandas, aunque no contaban con un reconocimiento formal definitivo en los tribunales, se estimaban inicialmente en unos 2.000 millones de dólares para Edenor y cerca de 1.200 millones de dólares para Edesur.
Una vez que el Poder Ejecutivo proceda a la reglamentación de la normativa, el Estado se encargará de auditar y determinar las diferencias actualizadas de ingresos de las transportistas y distribuidoras bajo jurisdicción federal para cerrar definitivamente los contenciosos legales. Asimismo, las condiciones del acuerdo contemplan la posibilidad de extender esquemas similares a las distribuidoras de energía de órbita provincial, cuya aplicación quedará sujeta a la adhesión de cada gobernación.
