
La Auditoría General de la Nación (AGN) desmintió de manera categórica las afirmaciones del presidente del Banco Central de la República Argentina (BCRA), Santiago Bausili, respecto al control sobre el traslado de lingotes de oro al exterior. Durante su exposición ante el Congreso de la Nación, el funcionario había asegurado que los movimientos de las reservas internacionales de los ejercicios 2023, 2024 y 2025 contaban con la supervisión de auditores internos, externos y de la propia AGN. Sin embargo, desde el organismo de control aclararon que el examen técnico no se pudo concretar debido al bloqueo de información, la imposición de restricciones operativas imposibles de cumplir y la posterior respuesta del BCRA aduciendo la inexistencia de contratos formalizados.
El conflicto institucional se remonta a las cuatro transferencias de 250 lingotes de oro cada una detectadas entre junio y agosto de 2024. Pese al fallo dictado el 22 de diciembre del año pasado por la Cámara Contencioso Administrativo Federal —que ordenó a la entidad monetaria responder las solicitudes de acceso a la información pública sobre el traslado de las reservas—, el Banco Central obstaculizó la labor de los técnicos amparándose en la confidencialidad. Entre las condiciones impuestas por la conducción de la autoridad monetaria, se exigió que los auditores revisaran la documentación sensible exclusivamente en monitores internos, sin posibilidad de tomar notas, fotografiar ni obtener copias de respaldo, modalidad que fue catalogada por los especialistas de la AGN como improcedente e inviable para fundamentar un dictamen técnico.
Restricciones de acceso, argumentos sobre la confidencialidad e inexistencia de contratos
La reconstrucción de las actuaciones oficiales expuso los principales impedimentos argumentados por la autoridad monetaria para fundamentar la reserva de las actuaciones:
Inviabilidad técnica del control in situ: Ante las reiteradas solicitudes enviadas por la entidad fiscalizadora, el BCRA restringió el acceso proponiendo la mera lectura visual en pantalla sin derecho a duplicación ni extracción de apuntes. En sus dictámenes, la AGN concluyó que la simple observación no constituye un medio hábil ni suficiente para respaldar evidencia auditable en materia de gestión pública.
Inexistencia de documentación contractual: Cuando el equipo de técnicos aceptó parcialmente las exigencias de presencialidad, la entidad conducida por Bausili respondió formalmente indicando que los contratos de colocación de lingotes con el Banco de Pagos Internacionales (BIS) o depositarios externos no se elaboraron por no existir formalmente a la fecha.
Justificación oficial y reserva informativa: Durante su descargo parlamentario, Bausili pretendió diferenciar la reserva informativa temporal de una presunta omisión de registración, sosteniendo que la falta de difusión en tiempo real obedeció a la necesidad de preservar los activos estratégicos, asegurando que los asientos contables fueron remitidos a las instancias de control.
