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El Poder Ejecutivo Nacional dispuso una nueva y significativa reestructuración presupuestaria que beneficia directamente a la Secretaría de Inteligencia de Estado (SIDE).

La medida se concretó formalmente mediante la publicación del Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) 867/2026 en el Boletín Oficial, el mismo instrumento legal utilizado para formalizar los anuncios vertidos por el presidente Javier Milei durante la cadena nacional abocada a la defensa de la soberanía argentina en las Islas Malvinas y el proyecto de construcción de una Base Naval Integrada en Tierra del Fuego.

Con la asignación de $30.518,9 millones adicionales, la central de espionaje nacional vuelve a sumar recursos operativos a sus arcas. De este modo, al contemplar el refuerzo dispuesto previamente en el mes de julio, la repartición estatal ha absorbido un flujo extraordinario de casi 80.000 millones de pesos en un lapso menor a los dos meses, fijando su crédito vigente en aproximadamente $176.000 millones.

La inyección presupuestaria otorgada por la Casa Rosada representa un salto sustancial para la estructura financiera de la SIDE. Al tomar como referencia el crédito inicial fijado para el ejercicio 2026 —el cual se ubicaba en torno a los $97.135 millones—, el presupuesto actual registra un incremento del 82%. Según los registros oficiales de administración financiera del Estado, el organismo ya ha ejecutado $82.406 millones en lo que va del año, cifra que equivale al 46% del total de los fondos disponibles tras esta última modificación normativa.

Desglose técnico del gasto, fondos reservados y el historial de partidas entre 2024 y 2025La ingeniería contable dispuesta en el DNU 867/2026 presenta particularidades operativas en la distribución del gasto público, marcando marcadas diferencias respecto a las ampliaciones aprobadas en años anteriores:

Distribución entre gastos corrientes y de capital:
A diferencia de la readecuación realizada en julio mediante el DNU 594/2026 —que destina $7.466 millones a gastos reservados—, el nuevo decreto no contempla incrementos para partidas secretas.

Los $30.518,9 millones fueron divididos estrictamente entre gastos corrientes ($10.905 millones destinados a insumos eléctricos, materiales de consumo y mantenimiento de infraestructura edilicia e informática) y gastos de capital ($19.613,9 millones asignados a equipamiento informático, mobiliario, herramientas y repuestos mayores).

El antecedente legislativo y el veto de 2024: El historial presupuestario del organismo registra un hito sin precedentes durante el ejercicio 2024. Tras haber iniciado el año con una prórroga de $15.557 millones, el Ejecutivo emitió el DNU 656/2024 para inyectarle $100.000 millones destinados en un 100% a fondos reservados, elevando la partida a $136.741 millones.

No obstante, el Congreso de la Nación rechazó el DNU en ambas cámaras —hecho inédito desde la reforma constitucional de 1994—, obligando al Gobierno a derogar el decreto mediante una quita de $88.000 millones y cerrando el período en torno a los $48.000 millones.

La evolución progresiva durante 2025: Al no haberse sancionado la ley de presupuesto para el año 2025, el organismo inició la gestión revalidando los $48.000 millones del año anterior.
A lo largo de ese ejercicio, la Secretaría de Inteligencia recibió tres ampliaciones presupuestarias consecutivas: $7.366 millones en marzo; $25.250 millones en mayo mediante decisión administrativa; y $26.118 millones en diciembre vía el DNU 849/2025, permitiendo que la SIDE culminara dicho año fiscal con un crédito ejecutado de aproximadamente $107.000 millones.