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Marcelo Rucci volvió a rechazar el pedido de Halliburton de reducir un 23% las tarifas de sus proveedores y advirtió que el sindicato no permitirá que ese recorte se traslade al empleo. El secretario general de Petroleros Privados de Río Negro, Neuquén y La Pampa sostuvo que las empresas regionales no tienen margen para absorber la exigencia y reclamó una revisión de la medida.

“Me parece que Halliburton se equivocó, tendrá que barajar y dar de vuelta. No hay posibilidades de que se pueda acceder a ese pedido porque ninguna tiene la utilidad que está pidiendo Halliburton y nadie va a trabajar gratis. Y menos aún vamos a permitir despidos”, afirmó.

El dirigente vinculó la decisión con la concentración del mercado de servicios. Según sostuvo, Halliburton avanzó sobre una parte importante del negocio y ahora pretende trasladar los costos a sus contratistas. “Esos costos los tienen que asumir ellos, no la gente, no las pymes. Porque si no, lo que vamos a hacer es un desastre con las pymes, que vienen mal”, señaló.

Para Rucci, la presión sobre los proveedores regionales amenaza al sector de la cadena que concentra buena parte del empleo. Según sus estimaciones, las pymes del denominado “tercer anillo” reciben entre el 20% y el 25% del movimiento económico de Vaca Muerta, mientras que la mayor porción queda en los primeros eslabones, donde predominan las multinacionales.

“Pedir ahí más esfuerzo del que se está haciendo”, cuestionó, supone cargar sobre empresas que ya tienen bajo su responsabilidad una cantidad importante de trabajadores. Esa distribución, planteó, obliga a prestar mayor atención a las condiciones en las que participan del crecimiento de la actividad.

En ese marco, denunció incumplimientos del Compre Neuquino y reclamó al Centro PyME ADENEU un control efectivo de las contrataciones. “Tiene que hacer ese trabajo, tiene que ocuparse de una actividad que es muy importante para la provincia”, sostuvo.

Rucci recordó que la normativa fue consensuada con el gobierno, las empresas regionales y las productoras. “Una ley, no una requisitoria nuestra ni de las pymes”, remarcó. También propuso que el Estado cuente con un centro de monitoreo dedicado específicamente a los hidrocarburos, al considerar que la complejidad de la actividad requiere un seguimiento propio.

El dirigente defendió especialmente a las firmas locales que sostuvieron su presencia durante los momentos más difíciles de la industria. Recordó el papel de esas empresas en la pandemia y explicó que el sindicato acompañó la construcción de la ley porque advertía el desplazamiento de proveedores históricos.

Sus cuestionamientos también alcanzaron al encuentro Shale in Argentina: Unleashing Vaca Muerta to the World, organizado por el IAPG el 3 de septiembre en Houston. Aunque valoró los resultados de la jornada para atraer inversiones, contrastó ese escenario con las dificultades de los proveedores: “Hay mucha hipocresía en esto. Querer vender algo en un foro tan importante como ese cuando la realidad es otra”.

Sobre la ausencia del sindicato, explicó que no recibió una invitación directa de los organizadores, aunque sí una convocatoria a través de FECENE. Consideró que ese mecanismo desconocía el lugar de los trabajadores como parte fundamental de la industria.

“Nosotros no tenemos por qué llegar por la puerta de atrás a ningún lado. Si tienen interés de que nosotros participemos, que lo hagan como corresponde”, expresó. Agradeció, en cambio, que Rolando Figueroa tuviera presente al gremio durante el encuentro y aclaró que el reclamo estaba dirigido a la organización.

“Claro que está bien que se busquen inversiones, que se busquen acuerdos”, sostuvo Rucci. “Pero nunca hay que dejar afuera a los trabajadores, es un error que se comete. Nosotros hemos dado suficientes muestras de apoyar la industria, de querer que esto sea una realidad, de ponerle el hombro y el esfuerzo al país y a la provincia”.