
Las compañías hidrocarburíferas Rockhopper Exploration y Navitas Petroleum se pronunciaron tras los anuncios efectuados en cadena nacional por el presidente Javier Milei y aseguraron que las medidas punitivas anticipadas por el Poder Ejecutivo argentino no tendrán un impacto material significativo en el cronograma ni en las actividades operativas del proyecto petrolero Sea Lion en las Islas Malvinas.
A través de un comunicado conjunto, la firma de capitales británicos y la operadora israelí remarcaron que sus labores en la cuenca austral se desarrollan bajo concesiones otorgadas por el gobierno del archipiélago y enfatizaron que cuentan con el respaldo irrestricto de las autoridades del Reino Unido. Pese a que las acciones de ambas corporaciones registraron bajas en los mercados bursátiles luego del mensaje presidencial, las empresas afirmaron que sus planes de desarrollo hidrocarburífero se mantendrán conforme a los plazos previstos, desestimando la injerencia de las normativas impulsadas desde Buenos Aires.
La postura de las operadoras se produjo como respuesta directa a las decisiones de la Casa Rosada, que contemplan la inhabilitación comercial de firmas vinculadas de forma directa o indirecta a la explotación de recursos sin venia argentina, la aceleración de sumarios mediante decreto reglamentario y la elevación de un proyecto de ley al Congreso para endurecer el régimen sancionatorio de la Ley 26.659.
