
El Poder Ejecutivo avanza en la formulación de una reforma integral sobre el régimen de carrera dentro de la administración pública nacional, con el objetivo central de reconfigurar los criterios de ingreso, evaluación de desempeño, movilidad interna, esquemas de ascensos y estructura salarial. La iniciativa, impulsada desde la Casa Rosada y bajo la coordinación técnica del Ministerio de Desregulación a cargo de Federico Sturzenegger, pretende otorgar un peso determinante al rendimiento individual y al cumplimiento de metas en la progresión profesional y las remuneraciones de los agentes estatales.
Desde la conducción del Gobierno nacional sostienen que la instrumentación de las nuevas pautas se puede encauzar por la vía administrativa y reglamentaria, sin requerir una ley específica del Congreso. No obstante, en los despachos oficiales admiten que el principal escollo radica en la necesidad de modificar el Convenio Colectivo de Trabajo General (Decreto 214/2006) y los esquemas sectoriales como el SINEP (Decreto 2098/2008). Este procedimiento exige abrir comisiones negociadoras bajo la Ley 24.185 con las entidades sindicales con personería gremial (ATE y UPCN), respetando los pisos de derechos consagrados en la Ley Marco de Empleo Público 25.164.
En ese marco, la representación de ATE aclaró que hasta el momento no se ha formalizado ninguna convocatoria por parte del Estado empleador para discutir la reorganización de la carrera en la administración central. Por su parte, la Casa Rosada busca diferenciar este proceso de la reforma del Estado en materia de reestructuración, eliminación o fusión de organismos públicos, paquete que sí requerirá tratamiento legislativo al abordar competencias y atribuciones orgánicas que exceden la paritaria laboral.
