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El joven referente del Frente y la Participación Neuquina en El Huecú, Yamil Jara, analizó el escenario político local, cuestionó la falta de renovación de la oposición y sostuvo que el desgaste de un gobierno no alcanza para construir una alternativa. Planteó la necesidad de una nueva generación capaz de pensar el desarrollo del pueblo a largo plazo.

En El Huecú comienza a percibirse un deseo de cambio, pero para Jara ese sentimiento todavía no encuentra un proyecto político capaz de generar identificación, confianza y una expectativa clara de futuro.

Con alrededor de una década de militancia en el Frente y la Participación Neuquina, espacio político fundado por Ramón Rioseco, Jara sostiene que una de las enseñanzas de su trayectoria es que las transformaciones profundas no pueden pensarse únicamente en términos electorales ni de corto plazo.

—¿Por qué sostiene que todavía falta una alternativa política en El Huecú?
—Porque el desgaste de un gobierno no produce automáticamente una alternativa. El enojo puede quitar votos, pero para construir una mayoría hacen falta confianza, identificación, expectativa, un relato de futuro y conducción. Después de tantos años también tenemos que preguntarnos qué nuevos dirigentes se formaron, qué nuevas ideas se pusieron en discusión y qué generación está preparada para tomar la posta.

En ese sentido, cuestionó que el horizonte de algunos sectores políticos se limite a recuperar representación institucional.

“Una oposición que limita su horizonte a recuperar una banca todavía está lejos de ofrecer una alternativa de gobierno. Para gobernar hace falta algo más difícil: construir una idea de futuro capaz de enamorar al electorado”, afirmó.

—¿Qué significa para usted construir ese proyecto?

—Significa dejar de pensar solamente en nombres y empezar a pensar El Huecú a veinte años. Tenemos que discutir producción, empleo, turismo, educación superior, formación profesional, nuevas tecnologías, energías limpias y una gestión pública cada vez más profesional. Un proyecto político tiene que permitir que una comunidad pueda imaginar hacia dónde quiere ir.

Esos ejes mantienen continuidad con propuestas que Jara ya expresó anteriormente en La Voz del Neuquén, donde habló de transformar la matriz productiva y educativa de El Huecú, desarrollar el turismo, generar empleo local y ampliar las posibilidades de formación para los jóvenes.

—¿Qué lugar deberían ocupar las nuevas generaciones?

—Un lugar central. El mayor potencial de El Huecú está en sus jóvenes y también en la fuerza de su gente para transformar su realidad. Renovar no significa solamente poner una persona joven en una lista. Significa formar dirigentes, abrir espacios, preparar equipos y permitir que nuevas generaciones puedan asumir responsabilidades.

Jara señaló que la experiencia de quienes llevan años en política sigue siendo necesaria, pero consideró que también existe una responsabilidad de formar a quienes vienen detrás.

“Antes de discutir quién ocupa una banca o quién encabeza una lista, tenemos que discutir qué pueblo queremos construir. Porque una banca puede ser importante, pero una banca no es un proyecto político”, concluyó.

“El desafío es que El Huecú pueda discutir su futuro y construir una alternativa con ideas, equipos y una mirada de largo plazo.”