
La titular del Senado avaló de manera condicional el voto remoto de la legisladora mendocina debido a su avanzado estado de gestación, una habilitación que abrirá una nueva discusión reglamentaria en el recinto.
Ante la imposibilidad de trasladarse por cursar un embarazo avanzado, la senadora nacional por Unión por la Patria Anabel Fernández Sagasti recibió el aval de la presidencia del cuerpo para intervenir de forma remota en la próxima y tensa sesión legislativa. En dicho encuentro se pondrán a discusión iniciativas de alto voltaje político, entre las que destacan la ley de propiedad privada y la modificación del tope para la venta de tierras a extranjeros.
La medida quedó formalizada a través de un decreto rubricado por la vicepresidenta Victoria Villarruel, el cual otorga un permiso provisorio sujeto a la ratificación del pleno. La disposición contempla que la representante por Mendoza ejerza su labor con voz y voto preferentemente desde la Legislatura provincial o desde un espacio alternativo que asegure la conectividad técnica necesaria, vigencia que se extenderá hasta el inicio formal de su licencia por maternidad o mientras persistan las restricciones médicas certificadas.
Este escenario anticipa una discusión reglamentaria previa en el recinto vinculada a la validez de incorporar la modalidad virtual al temario y al cálculo de las mayorías requeridas. Lejos de aportar previsibilidad, la habilitación añade un nuevo elemento de debate a una sesión que ya acumulaba incertidumbres en torno al conteo final de los votos.
