
El jefe de Gabinete cuestionó a la vicepresidenta tras sus declaraciones sobre la salud mental del mandatario. “¿Cuál es la razón de estar en un lugar donde vos creés que no tenés que estar? Que arme su proyecto y que compita”, sostuvo.
El jefe de Gabinete, Diego Santilli, se pronunció con dureza este viernes con respecto a la vicepresidenta Victoria Villarruel, luego de que la funcionaria pusiera en duda a través de sus redes sociales el estado mental del presidente Javier Milei.
“Si hay una persona que no está de acuerdo, que dé un paso al costado entonces. Que arme su proyecto y que compita”, afirmó el ministro coordinador.
En declaraciones radiales, Santilli tildó las expresiones de la vicepresidenta como "una barbaridad" y "un disparate, de una falta de sentido común". Al defender la gestión del mandatario y cruzar las versiones sobre su estabilidad, el funcionario agregó: “No puedo entender por qué hace lo que hace, en vez de ayudar al Gobierno. Ya intentaron otros”.
Asimismo, reforzó su pedido al señalar: “¿Cuál es la razón de estar en un lugar donde vos creés que no tenés que estar? Que arme su proyecto y que compita”.
El origen del cruce en redes sociales
El conflicto se desencadenó luego de que la diputada Lilia Lemoine sugiriera que la legisladora Marcela Pagano administraba las redes de Villarruel y las vinculara con el gobernador bonaerense, Axel Kicillof. Ante la réplica del propio Presidente, quien compartió dicha publicación, la vicepresidenta escribió en su cuenta oficial: “¿Esta locura galopante la retwitteó el presidente? Parece contagioso el delirio”.
En el mismo mensaje, la titular del Senado añadió: “El presidente de la Nación no puede haber twitteado semejante estupidez. Si es así, que muestre todas las pruebas de estas afirmaciones inventadas por cerebro de microbio Bolukalo (Lemoine)”.
Posteriormente, al responder a la interacción de un usuario en la plataforma, Villarruel concluyó: “Me preocupa profundamente que el presidente de la Nación replique insensateces e inventos. Tengo genuina preocupación por su estado y por las persecuciones imaginarias que replica en Argentina y el exterior”.
