La Contraloría Municipal de San Martín de los Andes detectó severas irregularidades en la gestión de medidores y consumos eléctricos, en medio del conflicto por la abultada deuda que la comuna mantiene con el Ente Provincial de Energía del Neuquén (EPEN). El pasivo, que supera los $1.700 millones, escalaría a más de $2.300 millones tras la refinanciación planteada en 24 cuotas.
A través de la Nota N° 2022/2026, firmada por el contralor Jorge A. Fernández y dirigida al intendente Carlos Saloniti, el organismo fiscalizador detalló deficiencias en el control de 136 medidores municipales. Entre los hallazgos reportados figuran suministros registrados en ubicaciones imprecisas o sin dirección formal, facturaciones desproporcionadas —como $9 millones en el Hospital Modular— e imposibilidad de acceder al detalle de algunas facturas en el sistema.
El informe reveló además que el municipio absorbe consumos de energía correspondientes a dependencias de la administración provincial (como el IPVU y áreas de salud y educación) y de inmuebles o emprendimientos privados, entre ellos departamentos particulares y un taller mecánico.
El dictamen se da tras el corte de suministro registrado semanas atrás en sedes comunales y reabre los cuestionamientos de concejales y vecinos sobre la asignación de las partidas recaudadas en concepto de tasas por el servicio eléctrico y alumbrado público. Ante este escenario, la Contraloría advirtió sobre la necesidad de depurar los padrones de consumo y transparentar la gestión de los fondos previa a la consolidación del plan de pagos.
