
Un relevamiento presentado por el investigador Matías Oberlín expone los departamentos del país que ya superan el tope legal de propiedad extranjera, mientras el oficialismo impulsa su derogación en el Congreso.
El debate en torno al dominio de la tierra en Argentina sumó nuevos elementos a partir de la presentación del mapa de extranjerización elaborado por el Observatorio de Tierras. Durante una entrevista en el programa de Julia Mengolini, el historiador e investigador del CONICET advirtió sobre la concentración de hectáreas en manos de corporaciones internacionales y fondos de inversión.
De acuerdo con los datos difundidos, la superficie bajo titularidad extranjera alcanza actualmente los 13 millones de hectáreas, una cifra equivalente a la provincia de Santa Fe o al territorio de Inglaterra.
Departamentos críticos y zonas de frontera
El informe detalla que el promedio nacional de tierras extranjerizadas se ubica en el 5%. No obstante, al analizar el mapa mediante un sistema de indicadores, se observa que 36 departamentos superan el límite del 15% establecido por la legislación vigente, concentrándose principalmente en áreas limítrofes, cuencas hídricas y regiones con depósitos hidrocarburíferos o minerales estratégicos.

Entre los distritos con mayor concentración, el relevamiento destaca cuatro casos donde la superficie en manos extranjeras supera el 50%:
Lacar (Neuquén)
General La Madrid (La Rioja)
San Carlos (Salta)
Molinos (Salta)
La normativa vigente y el proyecto de reforma
La Ley de Tierras, sancionada en 2011, fija topes estrictos para resguardar el patrimonio territorial: un límite global del 15% a nivel nacional y provincial, un máximo del 30% para una misma nacionalidad dentro de ese porcentaje, y un tope individual de mil hectáreas en las zonas núcleo de producción.
El proyecto de desregulación impulsado por el Gobierno nacional prevé la derogación de los artículos fundamentales de dicha ley. Desde el espacio de investigación alertan que la eliminación de estas restricciones habilitaría a que grandes capitales internacionales adquieran hasta 26 millones de hectáreas adicionales sin topes normativos, consolidando un esquema de concentración sobre los recursos naturales del país.
