Con la presencia de la CGT, las dos CTA, la UTEP y sectores de izquierda, la tradicional marcha de los miércoles frente al Congreso recobró volumen. Exigieron una recomposición de los haberes mínimos y la restitución de programas sociales.
La oposición social y sindical al gobierno nacional retomó este miércoles la iniciativa en la vía pública con una movilización que unificó a las centrales obreras, movimientos piqueteros y partidos de izquierda en torno al reclamo por la situación económica de los jubilados y la pérdida del poder adquisitivo.
La jornada tuvo su epicentro frente a un Congreso Nacional fuertemente vallado, donde confluyeron los haberes de la clase pasiva —actualmente en $411.989 más el bono congelado de $70.000— con otros reclamos sectoriales, como la baja del programa Volver al Trabajo y la crisis de empleo en el sector privado.
Un frente diverso con demandas cruzadas
La movilización contó con la participación de dirigentes de primera línea del arco sindical y político opositor, registrando además momentos de tensión con las fuerzas de seguridad en los accesos a la Capital Federal:
·Sólida presencia sindical: Integrantes del triunvirato de la CGT junto a representantes de Camioneros, ATE Capital, la CATT y ambas CTA marcharon tras la pancarta "La seguridad social es un derecho, no un privilegio".
·Tensión en Puente Pueyrredón: Por la mañana, columnas de la UTEP y el Polo Obrero protagonizaron roces con efectivos de seguridad al intentar ingresar a la Ciudad de Buenos Aires. La protesta obedeció a la eliminación del programa Volver al Trabajo, resolución que la agrupación apelo hasta la Corte Suprema.
·Consenso opositor: La jornada marcó el retorno a las calles de referentes del gobierno bonaerense y de la izquierda, quienes exigieron la convocatoria a un paro general y la reactivación de las paritarias.
La postura de la CGT y el calendario de lucha
Desde la cúpula de la Central General del Trabajo marcaron distancia con las políticas económicas del Poder Ejecutivo y anunciaron la continuidad de las medidas de fuerza en los próximos meses.
Diagnóstico del sector: "Se perdieron más de 300.000 puestos de trabajo y cerraron más de 23.000 pymes. Nos sumamos a los jubilados para recuperar el poder adquisitivo y las prestaciones del PAMI", sostuvo Jorge Sola, co-secretario de la CGT, quien confirmó además la adhesión de la central a la marcha de San Cayetano del próximo 7 de agosto y una futura movilización al Ministerio de Economía.
