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La exmandataria cumple una pena de seis años de prisión por fraude a la administración pública. Aunque la condena total finaliza en 2031, los plazos legales le permitirían solicitar morigeraciones antes, condicionado a la evolución de otros frentes judiciales.

El horizonte judicial de Cristina Fernández de Kirchner mantiene activos los cálculos en los tribunales federales respecto a los plazos reales de su condena en la causa Vialidad. Al haber recibido una pena de seis años de reclusión por el delito de administración fraudulenta —fallo del Tribunal Oral Federal 2 que la Corte Suprema de Justicia de la Nación dejó firme a mediados de junio del año pasado—, la fecha de finalización definitiva del castigo está fijada para junio de 2031.

Sin embargo, el marco normativo vigente abre la puerta para que la expresidenta pueda requerir el beneficio de la libertad condicional al alcanzar las dos terceras partes de la sanción, un hito temporal que se registrará en junio de 2029. Para acceder a esta flexibilización, la exjefa de Estado deberá acreditar buena conducta y, fundamentalmente, no contar con nuevas sentencias firmes en su contra para ese entonces, una condición que aparece compleja dado su frente judicial actual.

El conflicto por el embargo y los juicios en lista de espera

La resolución dictada por el máximo tribunal del país no solo ratificó el tiempo de prisión, sino que también dejó firme la accesoria de inhabilitación perpetua para ocupar funciones públicas y ordenó el decomiso de activos de origen ilícito. Esta última disposición económica se encuentra empantanada en una batalla de apelaciones.

La estrategia de los abogados defensores se concentra en frenar el remate judicial de 19 inmuebles que actualmente figuran bajo la titularidad de sus hijos, Máximo y Florencia Kirchner. El próximo paso de la defensa en este expediente será la elevación de un recurso de queja directo ante la propia Corte Suprema.

Por otra parte, la posibilidad de obtener la condicional en 2029 estará fuertemente supeditada al avance de los demás procesos de corrupción que la salpican:

·Causa Cuadernos: Actualmente se encuentra en la fase inicial de toma de declaraciones en el juicio oral llevado adelante por el Tribunal Oral Federal 7, donde se la acusa de liderar una asociación ilícita y percibir cohecho. Con una nómina de aproximadamente 600 testigos, se estima que el debate se extenderá por al menos dos años más antes de conocerse un veredicto, el cual luego requerirá las revisiones de la Cámara de Casación y de la Corte antes de quedar firme.

·Hotesur-Los Sauces y Memorándum con Irán: Son los otros dos expedientes de alto perfil en los que la dirigencia peronista se encuentra procesada y que aún aguardan la fijación de una fecha de inicio para sus respectivos debates orales.

El largo recorrido penal de la causa Vialidad se extendió por más de un lustro: las audiencias comenzaron formalmente el 21 de mayo de 2019, la sentencia de primera instancia se emitió el 22 de diciembre de 2022 y la confirmación definitiva por parte de la Corte Suprema demoró otros dos años y medio, configurando el actual cronograma de ejecución de la pena.