
Dana Gómez, residente del barrio Santa María en la provincia de La Pampa, sobrevivió a una violenta agresión por parte de su pareja, un sujeto de apellido Acosta con quien mantenía una relación desde hacía tres años. Pese a la gravedad del cuadro, que incluyó severas heridas con un arma blanca y explícitas amenazas de muerte, la víctima manifestó una profunda preocupación ante la decisión judicial de fijar una medida cautelar de tan solo 60 días de prisión preventiva para el agresor.
El hecho se desencadenó tras una discusión en el domicilio. El agresor utilizó un cuchillo de caza con el que atacó a la mujer en diversas partes del cuerpo. A raíz de la agresión, la víctima sufrió cortes profundos en la cara, la cabeza, los brazos y las piernas, incluyendo una lesión en la mejilla que dejó expuesto el hueso y una herida punzante a milímetros de una arteria principal. Durante la agresión, el sujeto amenazó con matarla al momento de recuperar la libertad.
Fuga frustrada y encuadre judicial
Tras la agresión, la víctima logró dar aviso a un familiar directo que reside en una propiedad colindante. Por su parte, el agresor se retiró del inmueble e intentó ocultarse en el sector de Salud Mental del Hospital Lucio Molas simulando un cuadro psiquiátrico, ámbito donde el personal de seguridad detectó su presencia y posibilitó su aprehensión por parte de la fuerza policial a la media hora del suceso.
En la audiencia de formalización de cargos impulsada por la fiscal Micaela Sucurro, el juez Carlos Ordás imputó a Acosta bajo la calificación legal de homicidio doblemente calificado por la relación de pareja preexistente y por mediar violencia de género, en grado de tentativa, en concurso real con amenazas calificadas por el uso de arma. Ante el malestar generado por el plazo de la medida cautelar, desde la Fiscalía informaron que la prisión preventiva será prorrogada a medida que se completen las etapas de la investigación previa al juicio.
